Los hombres no lloran

  • Los hombres tienen sentimientos.
  • Los hombres pueden (y deberían) mostrar sus sentimientos.
  • Un hombre no debería tener miedo a llorar.
  • Un “verdadero hombre” debe estar en contacto con sus emociones.

Sí… claro.

He escuchado frases como esas de demasiadas mujeres. Pero vean cómo reaccionan cuando ven a un hombre llorar. Se sienten incómodas, se dan vueltas, lo abrazan y le dicen algunas palabras de ánimo. Después, lo tildan de “llorón-mamón” para siempre. For ever and ever.

Uno tiene que aguantarles lagrimones por muchas cosas, desde que se les corrió el rimmel hasta porque pelearon con una amiga. Es muy probable que una mujer llore mucho más seguido que un hombre, y por cosas “menos importantes”. Pero un hombre que llora frente a su mujer (polola, esposa, como quieran) pierde para siempre un fracción del respeto que le tenían.

Quizás lo soporten, cinco minutos como máximo, cuando uno ha perdido a algún familiar directo (y no siempre, porque salen con un “a tu abuelo no lo veías nunca”). Pero si se trata del viejo y fiel perro que nos acompañó por años, a la primera muestra de pesar te disparan un “ya, si era un perro no mas”. Si uno llora de dolor por una fractura expuesta, levantan las cejas, diciendo “Menos mal que eras hombre, no creo que duela tanto”. Las lágrimas que acompañan una ruptura amorosa las alejan rápidamente y uno es catalogado de inmediato como “el huevón patético”.

Así pues, un hombre no debe llorar. Al menos no en público, y nunca delante de su pareja. O las consecuencias serán, a largo plazo, nefastas.