Cómo fabricar un ecoladrillo (y porqué no tiene sentido hacerlo)

Un ecoladrillo, o “ladrillo ecológico” es una botella rellena de plástico. Así de simple. Fin del artículo, circule, circule.

Después de tan sucinta descripción, veamos algunos detalles. Un ecoladrillo es una botella PET (politereftalato de etileno, la típica botella desechable transparente), a la que le metemos plástico a presión hasta que queda muy dura. Después, se puede usar como material de construcción de casi cualquier cosa, como viviendas sociales o juegos infantiles. Bueno, eso al menos en teoría.

Empecé a guardar los envoltorios plásticos después de leer un post de Natalia, donde contaba que había visto a alguien que tenía la cocina llena de basura. Suena como el tipo de cosas que uno puede hacer para salvar el mundo sin calentarse demasiado la cabeza, así que tomé una botella y empecé a rellenarla en mi casa, usando una cuchara de palo para apretar bien el contenido. De a poco tomé la costumbre de guardar toda clase de envases plásticos, al punto que mi pieza parecía la de un chalado con síndrome de Diógenes (cuando todo el mundo sabe que soy un chalado a secas, sin apellido).

Al principio es muy fácil meter cualquier cosa dentro de la botella (excepto los envases de plástico flexible-pero-duro, como el de la comida del gato). Pero después de un tiempo, se hace más y más difícil, por lo apretados que están. Es muy importante que la botella quede muy dura, de lo contrario podría ser inútil para construir algo, así que tienes que usar mucha fuerza porque no importa lo densa que esté, siempre cabe un poco más. Y más. Y más. Y más.

EcoLadrillo
Si está blanda, no sirve, ¿Quedó claro o tenemos un problema?

¿Como se hace un ecoladrillo?

Los pasos para fabricar un ladrillo ecológico son a prueba de estudiantes de la Universidad de Las Américas tontos:

  1. Busca una botella desechable de plástico. Lávala bien, déjala al sol para que se seque.
  2. Llena la botella con residuos de plástico, envoltorios, envases plastificados, o cualquier tipo de  desecho no orgánico, incluyendo aluminio. Sacude bien los envoltorios, o pásales un paño seco para estar seguro que no queda ningún resto de algo que pueda pudrirse dentro del ladrillo.
  3. La botella debe estar seca, y los elementos que pongas dentro de ella, también. No puedes poner pilas, por ejemplo, porque al degradarse gotean líquidos tóxicos.
  4. Debes dejar la botella muy compacta,  por lo que debes usar algún elemento que te permita apretar el contenido en su interior.
  5. Una vez que el ecoladrillo está duro, vuelve al punto uno.

Junté varios, después de algunos meses de andar persiguiendo plásticos por toda la casa, y los fui a dejar a un carrito que está en el Centro Cultural GAM, en la Alameda (el ex edificio Diego Portales). Me sentí como una buena persona (o al menos un ciudadano no tan despreciable). Seguí juntando más plásticos, y apretando más botellas. Tiene un lado divertido, que es poner en evidencia algunos de nuestros hábitos de consumo: ahora tienes más claro qué comes, y de qué marca.

Ladrillo Ecologico
Mis ecoladrillos. La mayoría son botellas de Pepsi Ligth de 3 litros. Llenar las de néctar es más difícil, por su forma caprichosa.

Qué buena idea… ¿o no tanto?

Me parecía que esto de los ladrillos ecológicos eran una estupenda manera de salvar al mundo sin moverse del asiento, pero después de darle algunas vueltas, no estoy tan seguro. ¿Estamos de verdad haciendo algo por el planeta y nuestros nietos?

No resuelve el problema de fondo. Lo primero es que hacer ecoladrillos es, de cierta forma, “hacer algo con la basura”. En ningún momento consumimos menos plástico, solo nos limitamos a deshacernos de éste de una forma distinta. El problema es que veo difícil aminorar el consumo a menos que hagamos un cambio radical en nuestro estilo de vida. Podemos acostumbrarnos a tomar té en hoja en lugar de té en bolsitas (que tienen envases de papel metalizado o plastificado), pero ¿Podemos dejar de comprar todas las cosas que vienen en envases plásticos? Miren su cocina y vean cuantos productos pueden reemplazar por otros que tengan envases más ecológicos. He escrito antes sobre si de verdad elegimos productos en relación a la responsabilidad social empresarial de quienes los fabrican, y al parecer la respuesta tiende a ser negativa. ¿Necesitamos que todo lo que compramos venga en envases de este tipo? ¿Necesitamos beber todo con bombilla o con cubiertos y platos desechables? Me parece que no, pero aún así son omnipresentes y construir ladrilos ecológicos es más bien un paliativo a los síntomas y no a la enfermedad.

Es un atentado contra la naturaleza. En lugar de reciclar/reutilizar plástico, estamos poniéndolo fuera de circulación, evitando que en algún momento alguien pueda usarlo para producir nuevos productos en el futuro. Cada ladrillo ecológico saca ¿un kilo? de plásticos de los vertederos, pero ¿es eso una buena idea? ¿Por qué no tratar de reutilizar ese plástico en los mismo procesos que siguen usándolo como materia prima? Quizás falten las condiciones e incentivos para hacerlo, quizás reciclar plásticos es caro, pero en lugar de ponerlo de vuelta al principio del ciclo productivo, lo sacamos para siempre. Entonces, como la industria sigue necesitando plástico, sigue arrasando la naturaleza buscando la materia prima para conseguirlo.

Ecoladrillos ecologicos
Trabajadores usando ladrillos ecológicos para construir una vivienda. Derechos Reservados y asdf.

No se puede usar como un material “serio” de construcción. No todos los ladrillos tienen la misma forma (depende según la botella que se utilice), no tienen la misma densidad (depende de cuan “apretado” lo deje cada persona), por lo que no se puede conocer por completo sus características (resistencia, dilatación, conductividad) y no se puede disponer de ellos en grandes cantidades. En realidad se pueden usar para construir casas chicas y bancos de plazas, poco más.

Es trabajoso. Se pueden introducir los plásticos más duros si los cortas con tijeras pero es un trabajo de chinos. Lo ideal sería pulverizar el plástico con una destructora de documentos (o alguna máquina parecida) y poner en cada botella una cantidad exacta, usando un embudo. Quizás eso también resolvería el problema de sus características para la construcción, pero ¿qué hacemos entonces? ¿Llevamos todo el plástico sin compactar a un centro de recolección? ¿O nos encargamos nosotros mismos de hacerlo?

Es ineficiente. A las horas-hombre que implica que una persona meta el plástico en la botella de forma adecuada, debemos sumar el tiempo/costo de transporte en ir a dejar las botellas al punto de acopio, desde donde a su vez hay que transportarlo hasta el lugar de construcción. ¿Cuantas personas deben gastar horas y horas recolectando y compactando plástico para construir una sola casa? ¿No hay maneras más eficientes de conseguir que la gente tenga un lugar decente donde vivir?

Ecoladrillos
Muchos ladrillos ecológicos, muchas botellas diferentes llenas de plástico. ¿Cuantas personas gastaron que cantidad de horas para crear estos ecoladrillos?

Es incompleto. El plástico dentro de la botella debe estar limpio y seco. Hay muchos envases que no pueden guardarse porque tienen restos de alimentos (por ejemplo, los de mayonesa o ketchup). La única manera de limpiarlos es usando agua. ¿Tiene sentido gastar agua potable, un recurso escaso, para “aumentar” la cantidad de plástico que tenemos disponible para los ladrillos ecológicos? A mi manera de ver, no. Tenemos entonces que ¿50%? de los plásticos que usamos no podemos destinarlos a crear ecoladrillos, y de todos modos terminan en el vertedero.

Es un placebo para ecologistas de medio tiempo. Al final del día, uno “cree” que está haciendo algo, pero el impacto es mínimo. Las personas como yo, que tratamos de vez en cuando de hacer una diferencia positiva por pequeña que sea, nos quedamos con la idea de haber puesto un granito de arena, pero poco más que eso. Claro, junta suficientes granos de arena y tendrás una playa, pero incluso aunque todas las personas se preocuparan de hacer ecoladrillos, no cambia ninguno de los puntos anteriores. No tengo ningún dato fiable al respecto, pero tengo la impresión que reemplazar el transporte motorizado (público o privado) por una bicicleta hace mucho más por el medio ambiente, y por uno mismo, que fabricar estos dichosos ladrillos.

Quizás, como Carlin decía, la naturaleza quiere a la humanidad para hacer lo que no puede hacer por sí misma: fabricar plástico.