El lado femenino de los hombres

Quizás me relaciono (a nivel de amistad, se entiende) con demasiadas camionas. Mujeres rudas que toman más cerveza, tiran más pedos y comen más comida chatarra que uno. Pero ¿es idea mía o cada vez son más las mujeres que se quejan de ser “el lado masculino de la relación“? ¿De ser ellas las que “se ponen los pantalones”? No sé si se trata de un nuevo tipo de personalidad masculina, de una tendencia de los nuevos tiempos, la consecuencia lógica del crecimiento de las mujeres dentro de la sociedad. Pero de que algo raro pasa no hay duda.

Pololean con hombres que ven películas con finales tristes, ¡y lloran! que preguntan a su pareja para tomar cualquier decisión ¡Incluso para sentarse en un restaurante! No les gusta ver deportes (ni hablar de practicarlos), y están en permanente contacto con sus emociones, lo que significa una especie de mamonería 24/7, donde las críticas son siempre constructivas y todo es empático y buena ondi, gaia.

No voy a decir que está mal todo eso, pero creo que a veces estos tipos exageran. Siempre creí (quizás porque me criaron de ese modo), que a las mujeres les gustan los hombres. Los que ponen la cara, ponen el pecho a las balas, que llegan y dejan su ropa sucia tirada en el suelo, los que se pelean, gritan, se rascan, gruñen, pelean con la TV y el control remoto, vociferan, y hablan estupideces; y que, al mismo tiempo, las tratan como reinas, las cuidan, las protegen, les hacen cariño, arreglan las llaves que gotean, las invitan a comer y les escriben cursis cartitas de amor.

¿O estoy muy equivocado?