Cerremos la Plaza Italia, La Alameda y el Parque O’Higgins

No he publicado nada durante el último tiempo porque he estado algo ocupado con mi titulación, el trabajo y el cambio de casa. Le recuerdo a los inoperantes de Movistar que necesito Internet para trabajar, así que los autorizo a dejar de sacar la vuelta y ponerse a trabajar en ir a conectar el cable a mi departamento.

Además, este periodo de fiebre de fútbol hace que casi cualquier tema que no tenga una pelota sea medio fome y parezca fuera de contexto. Por suerte ayer escuché en la radio un comentario sobre el nuevo plan de los pacos Carabineros para evitar que quede la cagada mañana si Chile clasifica a segunda ronda.

Es cierto que si la selección de fútbol gana algún partido importante, la gente va a salir a celebrar a la calle. En toda aglomeración de gente, algunos aprovechan para hacer algún “desmán”.

No soy muy futbolero, pero ¿cómo puede haber gente que pida que se cierre Plaza Italia o parte de la Alameda para evitar un par de vidrios rotos? Que llenen de pacos me parece bien, para eso están, pero la sola idea de cerrar un espacio público para que la gente no grite y cante de alegría me parece un poquitito demasiado fascista.

Celebracion Plaza Italia

¿Y los pobrecitos comerciantes del sector? ¿Y los vecinos? No me vengan con tonteras. Todo el mundo sabe que ese sector tiene ventajas y desventajas. Tiene una enorme circulación de personas, tiene metro y micros, etc. etc., y una desventaja es que una vez cada dos años se llena de gente celebrando. No es un secreto que los santiaguinos se reúnen en Plaza Italia, verdad? No es algo que haya pasado este mes por primera vez y que todos estemos sorprendido porque nadie podía imaginarse que después de ganar un partido en el mundial se iba a llenar de gente. Es algo que pasa y seguirá pasando. Si algunos imbéciles empiezan a salirse de madre, pues que vengan los pacos y ya está. Para eso tienen guanacos, cascos, escudos, caballos, perros, zorrillos, helicópteros, sirenas y toda la logística necesaria.

Si una mujer camina de noche, vestida de manera provocativa, por un barrio peligroso, y termina asaltada y violada ¿de quien es la culpa? Es obvio que los asaltantes tendrán un costo penal por sus actos, pero ¿no es responsabilidad también de la mujer? Si no quiere que la asalten/violen/asesinen, podría poner un poco de su parte, no? Un clásico de la idiosincracia chilena es culpar al otro de algo de lo que también nosotros tenemos responsabilidad.  Los comerciantes y vecinos tienen algo de culpa por estar ahí.

Entiendo que es una molestia del porte de un transatlántico que te rompan los vidrios del auto, pero la lógica más elemental te debería permitir darte cuenta que hay lugares más peligrosos que otros para dejar el auto. Si sabes que tu local está en un lugar posiblemente conflictivo y aún así decides instalarte ahí, es porque te resulta buen negocio, entonces ¿por qué no contratas un seguro? Entiendan, damas y caballeros, que el Telepizza de Plaza Italia, siendo el local sucio, insalubre y caro que es, lleva años ahí porque es muy, pero muy rentable. Si no lo fuera, lo hubiesen cerrado hace mucho. Si las personas dejan su auto a la salida del estadio donde se juega un partido de fútbol ¿no está acaso pidiendo a gritos que se lo hagan pedazos?

Aplicar el criterio de “quedarse en la casa, tranquilito, seguro, con la TV encendida y a salvo de los malulos que pululan por la calle” no sirve de nada. Primero porque las calles y los espacios son de las personas que decidan usarlos. Y segundo porque no importa cuantas alarmas pongas, cuantos pacos estén dando vueltas, a las casas entran a robar igual. Así pues, hay que salir a la calle a tomar aire, a celebrar y lamentarse, porque para mí Chile no es un lugar que visito como mucho una vez al año (y si es que hay plata para las vacaciones), sino que los lugares por donde paso todos los días, que son míos y de todos aquellos que queramos hacerlos nuestros, porque yo no he asaltado a nadie, tirado ninguna piedra a ningún paco ni roto ningún vidrio de ningún local, y por eso exijo y reclamo mi justo y constitucional derecho de ir a celebrar donde se me dé la gana.

De lo contrario, cerremos todo, que vuelva el toque de queda y celebremos viendo tele.

5 thoughts on “Cerremos la Plaza Italia, La Alameda y el Parque O’Higgins

  1. Excelente texto, iba acumulando acotaciones y a medida de que iba leyendo, se me iban respondiendo.
    P.D: Se relaciona en parte con la protesta de Dicom que posteaste hace unos dias, ¿Te molestó mas el ruido de la gente exigiendo lo que requerían, o la orquesta de vuvuzelas que hay de aquí a Plutón?

  2. estudiante de derecho

    No se pueden cerrar los espacios públicos, por ir en contra del 19 numero 7 de nuestra Constitución que establece el derecho a residir y permanecer en cualquier lugar de la República, trasladarse de uno a otro y entrar y salir de su territorio, mientras se resguarden las normas y salvo perjuicio a terceros.

  3. La masa no piensa. Casi cualquier persona que forme parte de un grupo grande de ALGO, con unas pocas cervezas en el cuerpo y la impunidad de la multitud, se convertirá en animalito (dócil o indómito, pero animalito al fin xD) Quizás se salven quienes sobreestiman su individualidad… aunque tampoco es tanta como para creerse único, especial e irrepetible.

    Eso, chau

  4. Claro, esos propietarios irresponsables, tan culpables como los mineros de quedarse encerrados abajo de la mina, si todos saben que se derrumban, idiotas. Debieron haber estudiado economía en berkley y doctorarse en harvard para luego asumir como gerente general en una empresa del WTC sobre la superficie.

    Igual apoyo el RESTO del post.

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