Consumidores ¿responsables?

Hace unos días estaba leyendo algo respecto a la responsabilidad social empresarial (ya saben, esa estrategia de marketing que te permite matar fauna nativa pero fingiendo que estamos preocupados por el mundo donando dos contenedores plásticos para que alguna escuela rural inicie un inútil proyecto de reciclaje).

Uno de los fundamentos de esta supuesta responsabilidad social empresarial es que los consumidores prefieren -preferimos- ciertas marcas no sólo por su calidad o precio, sino también por nuestra percepción de que son productos fabricados por empresas que tienen un comportamiento social o ambiental responsable.

Esto implica que uno compra o deja de comprar esos productos, diciendo algo más o menos “El detergente Omo cuesta un poco menos, pero Rinso tiene un comportamiento socialmente responsable, así que no me importa pagar 3 pesos más”. Bueno, este ejemplo es absurdo porque todos sabemos que Lever fabrica 90% de los detergentes que se venden en Chile (incluyendo las marcas propias de los supermercados), así que tu opinión como  consumidor te la puedes meter por donde nunca alumbra el sol.

A mí me suena bastante lógico el preferir marcas porque uno las asocia a elementos positivos (sociales/ambientales), pero ¿alguien realmente lo hace? Los invito a reflexionar: ¿han comprado o dejado de comprar un producto no por el precio, la calidad o la oferta del momento, sino porque asocian a una marca específica a una empresa socialmente responsable? ¿han dejado de comprar algo como castigo? ¿Le importa a alguien en verdad?

Después de reflexionar un poco al respecto, por un momento creí estar incluido entre aquellos “consumidores responsables” que conocen -al menos un poco- el proceso de fabricación de los productos que consume. Pero incluso haciendo un gran esfuerzo de memoria, no pude recordar una sola ocasión en la que haya dejado de comprar un producto o preferido uno similar debido a cualquier información relacionada con la empresa productora y sus prácticas sociales o medioambientales.

Hace poco vi un comercial de Falabella que contaba que la empresa donó 9.000 estufas a los damnificados por el terremoto. No sé cuanto habrán gastado en ese comercial (TVN en horario prime costará… unos cuatro o cinco millones los 30 segundos?), pero les aseguro que no puede importarme menos. No compro ni dejo de comprar porque alguien en el sur ahora tiene una estufa. Mi opinión sobre la empresa no cambió en los absoluto después de enterarme de la donación, y mucho me temo que en términos comunicacionales la estrategia fue un fracaso.

Estoy convencido que saltará algún incauto diciendo “según un importante estudio llevado a cabo por una importante universidad con importantes consumidores de importantes marcas, el 0.005% de los consumidores señalan que han dejado o piensan dejar de comprar desodorante Alita Feliz por su mala imagen como empresa socialmente irresponsable”. Sin embargo, un argumento tan tecnócrata no me convence, porque todos sabemos que las encuestas son basura. Me importa más la opinión de un ser humano. ¿Alguien? ¿Alguna vez?

Escrito por Boolture

8 Comentarios en “Consumidores ¿responsables?

  1. Gusano Responder

    Julio 6, 2010 at 8:31

    De hecho, yo me comporto así generalmente. No siempre, hay que admitirlo.

  2. Alia Responder

    Julio 6, 2010 at 10:39

    Intento ser una consumidora responsable y la mayor responsabilidad es consumir solo lo que realmente necesitamos. Reciclo todo lo que puedo, hago mi propio jabón, cultivo mis germinados así como mis hierbas aromáticas, kéfir o yogurt. Uso bolsa de tela y cuando es indispensable la de plástico, la reutilizo varias veces.
    El 80% de mi alimentación es ecológica certificada y el resto son productos alemanes, que tienen la obligación de declarar cuando son transgénicos
    NUNCA compro productos testados en animales.
    En cuanto a los medicamentos solo consumo los de farmacia en caso de emergencias, el resto son reemplazados por medicina alternativa. Consideremos que la salud pública es el mayor negocio social por lo tanto me alejo de él lo mas posible. Las grandes farmacéuticas nos inventan enfermedades nuevas y pandemias al por mayor, nuestro mayor temor es no tener una aspirina en casa… por si las moscas
    No consumo productos transgénicos, es decir el 90% de lo que vende cualquier supermercado.
    Lo que ya no ocupo de ropa u otros artículos y que están en condiciones de ser usados los entrego a un centro de beneficencia animal. Compro solo en las liquidaciones, no se me da la gana de pagar por la publicidad de las empresas, así que lo menos posible al menor precio.

    No compro la publicidad de los medios, me informo por mi misma, se a cual empresa “vende la poma” y cual realmente hace un esfuerzo por mejorar el mundo. Leo todas las etiquetas, escucho opiniones y experiencias.
    Hace unos días acompañe a una amiga a una tienda muy exclusiva y de precios exorbitantes, al menos para mi bolsillo, mientras se probaba la “exclusividad”, me entretuve leyendo las etiquetas… fabricado en China para Cortefiel, Falabella, Saga y etc.… las exclusividades de la globalización.

  3. Negrita Responder

    Julio 6, 2010 at 12:19

    Yo también uso bolsas de género (de hecho, las fabrico) y cuando no ando trayendo, echo las cosas del súper o de la farmacia directamente en la mochila. En el peor de los casos, trato de usar las menos posibles.

    En cuanto a la compra de artículos, me fijo en las etiquetas. No compro aceite que dice ser de maravilla cuando es un 80% aceite de soya, por ejemplo. Ahora tampoco compro yogur. Me compro ropa americana o en la calle. Evito comprar productos Nestlé y no consumo Coca-cola, en protesta desde que el año pasado me tocó interpretar una conferencia sobre la ola de suicidios de agricultores en India. No prefiero ciertas marcas, pero sí castigo a aquéllas que no me dan lo que dicen vender o que no respetan a las comunidades donde están establecidas.

  4. Ric. Responder

    Julio 7, 2010 at 3:29

    Yo, emm.
    No tomo coca-cola. Por que según leí en algún lado, con el colorante puedes teñir un zapato. No boto papeles al piso (jamás lo hago) y eso. jaja
    Un abrazo viejo,

  5. Alexander Responder

    Julio 8, 2010 at 8:55

    Puta, por error borré un dedicado comentario, voy a tratar de rehacerlo.
    Este es uno de los temas con que siempre discuto con mí hermano publicista, según él los estudios lo avalan, las marcas nunca te dicen “cómprame”, sino que te hacen una invitación simplemente para tenerlas presente al momento de comprar, o en una simple conversación como ahora que nadie a dicho “yo no consumo bebida Acuenta, CanadaDry, Quatro”, dos han dicho “yo no tomo Coca-cola”, sin duda es un referente y ese es el primer paso macabro para vender.
    Y claro hoy está de moda esa ridiculez de responsabilidad social, aunque hay grandes empresas que se pasan por el ortocentro los decálogos del marketing, como la FIFA en algo sumamente evidente, que elige como uno de sus patrocinadores a McDonald´s, donde al inicio de cada partido salen niños (no obesos obvio) con las camisetas del imperio de la comida rápida. Otro ejemplo menos notorio pero más contraproducente aún, es el ahínco en la campaña en pro de la escolaridad infantil desde el deporte, y por otro lado tienen a un montón de críos hambrientos cosiendo pelotas Adidas, eso es el colmo, pero como ya dije es menos evidente.
    Digo esto para dar mí parecer (no voy a hacer una larga y aburrida descripción de lo que compro y no compro, seguro que a alguien le interesa, saludos niñas!) estoy de acuerdo con Boo! en que estas campañas no sirven para mejorar la imagen de una empresa, pero sí creo que en el caso contrario, una mala acción de una empresa puede llevarla a un fracaso y futura quiebra (en cualquier país pensante y con algo de memoria). Lamentablemente aquí en Shile existen casos fenomenales como “Celulosa Arauco” (de Angelini, Copec), “las Farmacias” y un laaaargo etc, en donde no existe castigo a nivel social. En resumen, para bien o para mal somos muy cabeza dura.

  6. Melissa Responder

    Julio 9, 2010 at 6:33

    No soy tan consecuente como para cambiar mi estilo de vida por lo que otros hagan o dejen de hacer, a menos que se trate de cosas más obvias, como abrigos de piel, cuero natural, etc.

    Si hiciera eso, moriría de frío, sed y hambre en la pobreza absoluta xD

  7. Boo! Responder

    Julio 18, 2010 at 1:55

    Quiero recalcar que no estaba preguntando por sus aficiones ecológicas particulares (que son loables, por cierto).

    Que me digan que no botan papeles al piso no tiene nada que ver con si eligen o no determinadas marcas por sus valores externos al precio/calidad.

    En este caso, lo que comenta @Negrita es relevante: no comprar, por ejemplo Coca Cola porque de algún modo provocó el suicidio de alguien. ¿No quieres compartir más datos sobre eso?

  8. Mya Responder

    Julio 3, 2011 at 12:53

    Estaba investigando sobre la RSE en SagaFalabella (Perú) ya que debo entregar un trabajo para la universidad cuando me encontre este gran articulo, considero que tienes razon casi todas las personas compran las marcas exclusivas de tiendas exclusivas por querer seguir la moda, no creo que le tomen importancia a lo que hagan o no hagan respecto a responsabilidad social . . . mucho peor con la publicidad que brindan al espectador el cual queda totalmente estupefacto (un impacto mucho mayor en mujeres, claro)pero de que marcas exclusivas hablamos? si todas al menos las que llegan a Peru son hechas en China (Todas ah!!!) . . . debo terminar mi trabajo, asi q por ahora ese sera mi pequeño comentario. De ahora en adelante no consumire Coca-Cola, es cierto que con ese colorante hacen zapatos? q miedo!!! Bye

¡Comenta!