Diez razones para prohibir el matrimonio gay

Vivimos en una sociedad rara, donde se exacerba el ejercicio de la tolerancia sin medida como justificación para todo. Nada te puede parecer mal, porque entonces estás siendo discriminador, poco democrático y quizás la reencarnación del Anticristo. Por otro lado, la irreverencia y la desarticulación de cualquier discurso son también deseables, lo que nos pone en una contradicción esquizofrénica: La crítica se confunde con la intolerancia, el silencio con la complicidad, de modo que tanto hablar como callar tienen consecuencias negativas.

Es hora de poner los puntos sobre las íes. No estoy de acuerdo con el matrimonio entre personas del mismo sexo. No voy a ser políticamente correcto, sino que diré lo que creo y punto. Si a alguien le parece que mi ejercicio de la libertad de expresión es demasiado honesto, pues tiene derecho a no estar de acuerdo, pero no a impedirme decir (o escribir) lo que pienso.

matrimonio gay

Ser homosexual no es algo natural y por eso se debe prohibir. Igual que las cirugías estéticas, el transplante de órganos o inyectarte insulina si eres diabético.

Por qué el matrimonio gay no debe permitirse nunca

  1. Ser homosexual no es algo natural. Las personas decentes  y normales (o al menos con una pizca de sentido común) rechazarán siempre cualquier cosa que no sea natural, como los anteojos, las fibras sintéticas en la ropa, el aire acondicionado o usar desodorante.
  2. Que exista el matrimonio gay  hará que más personas quieran ser homosexuales, tal como conversar con personas más altas que tú te vuelve más alto, o ver comer a alguien te hace engordar. Porque en todos los casos ser homosexual es una elección, tal como uno elige ponerse uno u otro par de calcetines, y si el matrimonio de este tipo se vuelve legal, entonces se volverá una moda y todas las personas heterosexuales querrán volverse homosexuales para estar in.
  3. Legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo será el punto de partida para que las personas incurran en toda clase de comportamientos anormales y traten de considerarlos como buenos y hasta deseables, como ponerle ropa a sus mascotas, gastar en un teléfono más dinero del que ganan en un mes o ahorrar dos años para ir una semana de vacaciones al Caribe y así presumir con los amigos.
  4. El matrimonio entre un hombre y una mujer es una tradición milenaria y nada puede cambiar eso. Del mismo modo, las mujeres no pueden votar ni ir a la universidad, el divorcio sigue siendo ilegal, pero está permitido darle una paliza a tu señora para que aprenda buenos modales y cual es su lugar. Hay cosas que no deben cambiar nunca.
  5. Permitir el matrimonio gay hará que los matrimonios convencionales sean menos importantes. Haría peligrar la inmaculada santidad del sacramento del (tercer) matrimonio de Marcelo Ríos. Faltaba más.
  6. La relación de pareja entre un hombre y una mujer es la única válida porque puede producir hijos, que es el único objetivo importante que puede tener una pareja. Una pareja de ancianos, una pareja gay o una pareja con problemas de fertilidad no deberían tener permitido casarse, porque todavía hay espacio en los centros de atención a menores sin hogar y porque de todos modos el mundo necesita más bocas que alimentar.
  7. Por supuesto que las parejas gay harán que sus hijos se conviertan en homosexuales, tal como las parejas heterosexuales siempre crían hijos heterosexuales y nunca tienen hijos gay.
  8. La religión católica no acepta el matrimonio gay. En realidad no lo hace ninguna religión, y en un sistema teocrático como en el que vivimos, en que las decisiones importantes se debe tomar con una biblia en la mano, la opinión de los credos es muy relevante y no debe ser nunca desestimada por irrelevante, obsoleta, ridícula o absurda, so pena de llevar al país completo al infierno. ¿No quieres que todo el país sufra un castigo sempiterno, verdad? La biblia, una fuente irrefutable de sabiduría, dice que Dios no quiere a dos hombres o dos mujeres compartir el lecho, de modo que no se puede.
  9. Ningún niño puede ser feliz ni desarrollarse en forma plena si no tiene la benéfica influencia de los roles masculino y femenino. Es por eso que las familias monoparentales están prohibidas y cualquier madre soltera recibe de parte del estado ayuda extraordinaria para seguir adelante. Eso de “dos papás o dos mamás es mejor que no tener ninguno” no es más que un cuento comunista, y como sabemos los comunistas venden las patrias y se comen a las guaguas.
  10. El matrimonio gay cambiará para siempre los cimientos de nuestra sociedad. Es imposible para el ser humano adaptarse a nuevas convenciones sociales, tal como no hemos podido adaptarnos a las leyes del tránsito, una mayor esperanza de vida o trabajar con personas de otro país.

29 thoughts on “Diez razones para prohibir el matrimonio gay

  1. CTM! Pero que diciendo! Wn, desde cuando tienes autoridad moral para decir tu opinion en forma publica obligandonos a todos a leerte! XD
    Me parti de la risa! Un aplauso, te pasaste. :)

  2. Serían las 10 sin razones. Lo absurdo de las razones que a veces tenemos para no aceptar otras formas de vivir. Realmente tenemos muchos problemas que sí a meritan una oposición firme, pero sin embargo nos enfocamos en no dejar vivir a los demás tal y como ellos quieran. Nos falta ser mucho más tolerantes en esos aspectos y mucho más opositores en todo lo que implique limitaciones a la elección de vivir como mejor nos parezca, claro está siempre respetando la vida los demás.

  3. Es solo una cosa de tolerancia, aprender a respetar estupideces como esta es parte del proceso de ser mejor persona, a demás todo el que lo lea ahora podrá estar de acuerdo con el matrimonio Gay, creo que como seres humanos “Normales” como se mencionó lo que hacemos es rechazar e ir en contra de la estupidez y eso es lo que haremos al leer esto. Espero que esta sea la verdadera intención del autor, causar una polémica que genere una discusión con el resultado contrario al que expresa…ver que estar en contra del matrimonio gay es tan estúpido e inhumano como su articulo

  4. Todas las razones tienen un fundamento…. de cero.
    No entraré a destrozar cada uno de esas débiles razones, pero estamos muy mal.
    Perdón si esto es un blog humorista y no lo supe

  5. Casi pensé que lo decía en serio, es que tanta huevada, porque hay que decirlo, habían puntos muy estúpidos que decían cosas como “matrimonios héteros nunca tienen hijos gays”, jajajá. Bueno, espero que sea sarcasmo.

  6. tu, que escribiste este articulo, me das lastima de ser una persona que es insegura de si misma lo lamento mucho por ti, y mis padres y los de muchos homosexuales del mundo son heterosexuales idiota, no escupas al cielo porque te caera en la cara, tu ya seas hombre o mujer tienes o tendras hijos y ellos quiza no tendran hijos, o quizas si pero piensa en eso, se llama karma

  7. jajajajajajajaja….no apoyo el matrimonio gay, pero no soy tan cagada como para condenarlos ni mucho menos…buen artículo, me cagé de la risa…excelente!!!!…aunque eso de las palizas a las mujeres…mmmm…no habría podido vivir hace 100 o 200 años, me habrían quemado en la hoguera, porque un weon que me trate de pegar, se queda sin bolas…literalmente, queda meando sentado el resto de su vida…jajajajjaj

  8. Uno de los mejores artículos que he leído por acá. A los que no entienden, desarróllense un poquito la cabeza, que no la tienen pa que el cuerpo no se les acabe en el cuello no más.

  9. Pfff Hay dos aristas que contempla el matrimonio, la legal… es decir los beneficios y responsabilidades que entrega, y la social de parte de la iglesia… el matrimonio es un sacramento y como tal se debe respetar, tiene su reglamento interno y si excluye a algunos mala suerte (mas aún cuando sabemos que mas del 60% de las personas se declara católico y sigue los procesos ejm: bautizo), quizás si se creara otra figura jurídica similar al matrimonio que no implique la relación directa que se ve con la iglesia seria mas viable el asunto.

  10. Definitivamente es lo mas sin sentido que he leído, esta forma de hablar tuya nos insulta a todos, seamos homosexuales o no, dices cosas que eran validas hace 200 años si es que. Me pregunto como puede existir gente tan cerrada, gente que se puede creer tan perfecta que se cree con la autoridad de insultar y menos preciar y es mas, se siente con el derecho de declaran quienes pueden ser felices y quienes no. Menos preciando a homosexuales, mujeres, ancianos e incluso personas estériles. Por favor abre los ojos y mira la realidad en la que estas día a día, me atrevo a censurarte y a tacharte de inculto, Tus razones son sin sentido y cada una mas nefasta que la anterior.
    Ojala algún día vivir en un mundo donde no existan personas como tú, y dejen a cada uno tener la vida que eligieron, mientras tanto tú vive y deja vivir.

    • Kathe. El artículo completo es una ironía.
      El autor expone fundamentos “validos” que claramente no lo son cuando los “explica”.

      Está diciendo que está en “desacuerdo”, pero realidad ¡está de acuerdo! porque expone razones descabelladas y descontextualizadas que personas en la realidad utilizan para estar en desacuerdo con el matrimonio homosexual. Como cosas que eran válidas hace 200 años, tal como señalas tú.

      Me reí mucho con el artículo. Está muy bueno.
      Sólo que hay personas que no entendieron su doble lectura.
      :)

  11. 10 Razones Por las Cuales el “Matrimonio” Homosexual es Dañino y tiene que Ser Desaprobado

    Estas diez razones por las cuales el “matrimonio” homosexual es dañino y tiene que ser desaprobado, le ayudarán a defender la institución del matrimonio, el cual universalmente se define como la unión entre un hombre y una mujer.

    1. No es un Matrimonio
    Denominar a algo como matrimonio no lo hace en si un matrimonio. El matrimonio siempre ha sido un pacto entre un hombre y una mujer, el cual, debido a su naturaleza, es ordenado para la procreación y la educación de los niños y la unidad y bienestar de los cónyuges.

    Los promotores del “matrimonio” homosexual proponen algo completamente diferente. Proponen la unión entre dos hombres o dos mujeres. Esto niega diferencias biológicas, fisiológicas, y sicológicas tan obvias entre hombres y mujeres que encuentran su complemento en el matrimonio. También niega el propósito primario específico del matrimonio: la perpetuación de la raza humana y la crianza de los hijos.

    Dos cosas completamente diferentes no pueden considerarse como una misma cosa.

    2. Es una violación de la Ley Natural
    El matrimonio no es sencillamente una relación cualquiera entre seres humanos. Es una relación arraigada en la naturaleza humana y por lo tanto el mismo se rige por la Ley Natural.

    El precepto más elemental de la Ley Natural es que “lo bueno debe hacerse y procurarse, y lo malo debe evitarse”. Por su razón natural, el hombre puede percibir lo que es moralmente bueno o mal para él. Así, él puede saber el fin o el propósito de cada uno de sus actos y cómo es malo moralmente transformar los medios que le ayudan a realizar un acto en el propósito del acto.
    Cualquier situación que institucionalice la evasión del propósito del acto sexual viola la Ley Natural y las normas objetivas de la moralidad.

    Por estar arraigada a la naturaleza humana, la Ley Natural es universal e inmutable. Se aplica equitativamente a la raza humana entera. Ordena y prohíbe consistentemente, en todo lugar y momento. San Pablo enseñó en la epístola a los Romanos que la Ley Natural está escrita en el corazón de cada hombre. (Rom. 2:14-15)

    3. Siempre le Priva a los Niños de Tener un Padre o una Madre
    Para su bienestar, el niño deberá ser criado bajo la influencia de sus padres naturales. Esta regla se confirma en las dificultades evidentes que tienen que afrontar tantos niños huérfanos, o criados por uno solo padre, o un familiar, o un padre adoptivo.

    La situación desafortunada de estos niños se convertirá en norma para todos los niños de un “matrimonio” homosexual. Un niño de un “matrimonio” homosexual siempre será despojado sea de su padre o de su madre natural. El niño, necesariamente, será criado por una persona quién no tiene consanguinidad alguna con él. Será siempre despojado del modelo de una madre o de un padre.
    “El matrimonio” homosexual ignora el bienestar de los niños.

    4. Convalida y Promueve el Estilo de Vida Homosexual
    El “matrimonio” homosexual da validez no sólo a tales uniones sino además al estilo de vida homosexual, con todas sus variantes bisexuales y transexuales.

    Las leyes civiles son principios estructurantes de la vida del hombre en sociedad. Como tales, desempeñan un papel muy importante y a veces decisivo en influenciar los patrones de pensamiento y comportamiento. Forjan la vida de la sociedad externamente, asi como modifican profundamente la percepción y la evaluación de las formas de conducta de todas las personas.

    El reconocimiento legal del “matrimonio” homosexual obscurecería necesariamente ciertos valores morales básicos, devaluaría el matrimonio tradicional, y debilitaría la moralidad pública.

    5. Convierte una Mala Acción en un Derecho Civil
    Los activistas homosexuales sostienen la opinión que el “matrimonio” homosexual es un asunto de derechos civiles similar a la lucha por la igualdad racial en los 1960s. Esto es falso.

    En primer lugar, el comportamiento sexual y la raza son realidades esencialmente diferentes. Un hombre y una mujer que quieren casarse pueden ser diferentes en sus características: uno puede ser negro, y el otro blanco; uno rico, y el otro pobre; o uno alto, y el otro chaparro. Ninguna de estas diferencias son dificultades irremontables para el matrimonio. Los dos individuos siguen siendo un hombre y una mujer; y por lo tanto, los requisitos de la naturaleza son respetados.

    El “matrimonio” homosexual es contrario a la naturaleza. Dos individuos del mismo sexo, sin tener en cuenta su raza, riqueza, estatura, erudición o fama, nunca podrán casarse por una imposibilidad biológica infranqueable.

    En segundo lugar, las características raciales heredadas e inalterables no pueden ser comparadas con el comportamiento no genético y cambiable. Sencillamente, el matrimonio interracial de un hombre y una mujer no tiene analogía alguna con el “matrimonio” entre dos individuos del mismo sexo.

    6. No Crea una Familia, sino una Unión Naturalmente Estéril
    El matrimonio tradicional es usualmente tan fecundo que aquellos a quienes les gustaría frustrar su fin deben violentar la naturaleza para prevenir el nacimiento de los niños usando la contracepción. El matrimonio tradicional naturalmente tiende a crear familias.

    Por el contrario, el “matrimonio” homosexual es intrínsicamente estéril. Si los “cónyuges” desean tener un niño, deben circunvenir la naturaleza por medios costosos y artificiales o deben emplear substitutos. La tendencia natural de tal unión es no crear familias.
    Por consiguiente, no podemos llamar matrimonio a la unión de personas del mismo sexo ni le podemos conceder los beneficios del matrimonio verdadero.

    7. Anula el Propósito del Estado de Beneficiar el Matrimonio
    Una de las razones principales por la cual el Estado otorga numerosos beneficios al matrimonio es que por su mera naturaleza y diseño, el matrimonio provee las condiciones normales para una atmósfera estable, cariñosa, y moral que es propicia para la educación de los niños –el fruto del afecto mutuo de los padres. Esto ayuda a perpetuar la nación y a fortalecer la sociedad, un interés evidente del Estado.

    El “matrimonio” homosexual no provee tales condiciones. Su propósito primario, hablando objetivamente, es la gratificación personal de dos individuos cuya unión es estéril por naturaleza. Por consiguiente no tiene derecho a la protección que el Estado extiende al verdadero matrimonio.

    8. Impone Su Aceptación a Toda la Sociedad
    Al legalizar el “matrimonio” homosexual, el Estado se convierte en su promotor oficial y activo. El Estado convoca a los funcionarios públicos a oficiar las nuevas ceremonias civiles, le ordena a las escuelas públicas que enseñen a los niños la aceptación del mismo, y castiga a cualquier empleado estatal que exprese desaprobación.

    En la esfera privada, los padres que se oponen al “matrimonio” homosexual verán a sus niños expuestos más que nunca a esta nueva “moralidad”, los negocios que ofrecen servicios para bodas se verán forzados a proveerlos para las uniones de parejas del mismo sexo, y los dueños de propiedades para alquiler tendrán que aceptar a parejas del mismo sexo casados como arrendatarios.

    En cada situación donde el matrimonio afecta la sociedad, el Estado esperará que los cristianos y todas las personas de buena fe traicionen sus conciencias mediante el silencio o falta de acción, ante un ataque al orden natural y a la moralidad cristiana.

    9. Es la Vanguardia de la Revolución Sexual
    En los 1960s, la sociedad fue forzada a aceptar toda clase de relaciones sexuales inmorales entre hombres y mujeres. Hoy vemos una revolución sexual nueva donde se le pide a la sociedad que acepte la sodomía y el “matrimonio” de homosexuales.

    Si el “matrimonio” homosexual es aceptado universalmente como el paso actual en “la libertad” sexual, ¿qué argumentos lógicos pueden emplearse para detener los pasos siguientes al incesto, la pedofilia, la bestialidad, y otras formas de comportamiento antinatural? Por cierto, los elementos radicales de ciertas subculturas “de vanguardia” ya abogan por tales aberraciones.

    El forzar el “matrimonio” homosexual sobre el pueblo americano aclara cada vez más lo qué el activista homosexual Paul Varnell escribió en la Chicago Free Press:

    El movimiento homosexual, bien sea que lo admitimos o no, no es un movimiento de derechos civiles, ni siquiera es un movimiento de liberación sexual, sino una revolución moral dirigida a cambiar el punto de vista de las personas acerca de la homosexualidad.

    10. Ofende a Dios
    Ésta es la razón más importante. Cada vez que uno viola el orden moral natural establecido por Dios, uno peca y ofende a Dios. El “matrimonio” homosexual hace precisamente esto. Por consiguiente, alguien que profesa amar a Dios se debe oponer a ese “matrimonio”.

    El matrimonio no es la criatura de ningún Estado. Más bien, fue establecido por Dios en el Paraíso para nuestros primeros padres, Adán y Eva. Como leemos en el Libro de Génesis: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: ‘Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla,'” (Génesis 1:27-28)
    Lo mismo enseñó nuestro Salvador Jesucristo: “Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y su madre, y se unirá a su mujer”. (Marcos 10:6-7).

    Génesis también enseña cómo castigó Dios a Sodoma y Gomorra por el pecado de la homosexualidad: “Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra, desde los cielos, azufre y fuego de parte de Jehová; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra”. (Génesis 19:24-25)

¡Comenta!