Economía y Pseudociencia

He aquí una de las cosas que hemos aprendido con la crisis: si una empresa es demasiado grande para caer, sencillamente es demasiado grande.

José Luis Ferreira (Síguelo en Twitter) es el autor del libro “Economía y Pseudociencia: Crítica a las falacias económicas imperantes“, donde aborda ciertas grandes preguntas relacionadas a la Economía y su campo de acción. Le pedí que me enviara una copia en PDF para leerlo, en especial porque me caen bien los libros de divulgación de la economía y como aficionado no especialista en la materia, prefiero leer, por ejemplo, Freaknomics que cualquier ladrillo de la McGraw Hill.

Me tomé unos días para leerlo, dejé pasar otros y después le di una repasada. Partamos por las cosas malas.

Hay un capítulo que sólo puedes entender del todo si eres español o si lees noticias económicas internacionales con frecuencia. Me refiero a “Errores con nombre y apellido“, que salvo un par de excepciones, comenta casos de cierto renombre en España, pero poco conocidos en los demás países. Todos los casos están explicados, claro, pero no te suenan a nada porque es la primera vez que sabes de ellos. Tiene sentido que en una edición posterior haya un poco más de explicación sobre el contexto de cada uno de ellos. De todos modos me gusta que alguien tenga bolas y diga “Fulano está equivocado” en lugar de caminar por la tangente diciendo “es un error común de muchos…

Otro punto corregible tiene que ver con el mismo problema que alguna vez comenté en el post “Una cuestión de estilo“. No sé en que mundo viven los correctores/editores que no usan las tijeras cuando corresponde.

Vamos ahora por las buenas.

Una de las que me gustan es que comienza mostrando algunos errores comunes relacionadas a la economía, incluyendo el famoso cálculo sobre el dinero de los rescates financieros, que no sólo revela un problema al usar la calculadora, sino una dificultad enorme para comprender cómo funcionan los incentivos en el mundo real.

Otro punto a favor tiene que ver con una explicación sobre como funcionan los mercados. En esto estoy de acuerdo con Ferreira: dejar las cosas para que las resuelva el mercado funciona muy bien en algunos casos y muy mal en otros. Funciona excelente, por ejemplo, para que tengamos computadores y automóviles de grandes prestaciones a precios razonables, o miles de galletas de chocolate distintas, pero no opera tan bien en el caso de la salud pública o la seguridad ciudadana. Cito:

 Antes de seguir adelante debe decirse que cuando un economista defiende los mercados suele referirse a los mercados competitivos.

¿Se acuerdan del caso de colusión de las farmacias? La colusión de precios ocurre cuando dos o más competidores en el mismo mercado se ponen de acuerdo en los precios que cobran a sus clientes. De este modo pueden subir los precios y no se puede hacer nada al respecto porque no hay a quien más comprarle. Esta es una práctica anticompetitiva que daña a los mercados y la percepción que tenemos de ellos.

Nota: Un mercado no es perfecto aunque sea competitivo. Es cosa de mirar el mercado de la educación superior en Chile. Competencia hay (y es encarnizada), pero los resultados son nefastos. Ahí falta intervención del estado.

El mejor capítulo, a mi juicio, es el Interludio Metodológico, donde se plantean varias preguntas reflexivas, incluyendo una de mis favoritas: ¿Es la economía una ciencia? La respuesta, por supuesto, no es definitiva:

Frecuentemente tengo discusiones con conocidos en torno a esta pregunta. Por supuesto, todo depende de lo que uno entienda por ciencia. Pareciera que eso está claro, pero hay numerosos criterios, algunos de ellos contrapuestos. Por ejemplo, hay quien pide experimentación, réplica de los resultados y predicciones precisas, cosas que la Economía puede ofrecer sólo en cierta medida.

De hecho hay un pequeño debate que surgió después de la publicación del libro, sobre si la escuela Austriaca es o no pseudocientífica, como insinúa Ferreira. Juan Ramón Rallo publicó en su blog  una columna contraria a tal idea, a la que Ferreira ya presentó sus descargos.  Lo interesante es que de todos modos el debate queda abierto, pero cualquier lector al que le interese la economía pero nos sea experto en la materia (como yo) lo va a pasar bien leyendo como los economistas se arrojan tomates los unos a los otros.

Hay, por cierto, más preguntas interesantes: ¿Bajar los impuestos acelera la economía?, ¿Los inmigrantes perjudican el país al que llegan?, ¿La tecnología nos va a dejar a todos sin trabajo?, ¿Puede haber crecimiento sin límite en un mundo de recursos limitados? ¿Nos iremos todos al carajo cuando se agote el petróleo?, ¿Cómo se deben repartir los activos de una empresa en quiebra?, ¿Hay que poner un precio fijo a ciertos bienes y servicios?, ¿Los bancos quieren que la gente se endeude más de la cuenta? ¿Debemos volver al patrón oro? (Y muchas más).

Economía y Pseudociencia es un libro que recomiendo que compren (y lean) porque:

  • Los capítulos se pueden leer en cualquier orden.
  • Lo anterior lo hace ideal para lecturas cortas.
  • Explica muchos conceptos e ideas de forma clara.
  • Tiene muy pocas matemáticas, que es algo que a muchos asusta de la economía.
  • Puedes estar de acuerdo o no con todo lo planteado, pero todo está fundamentado y con las correspondientes citas.

A pesar de mi recomendación de comprarlo, dudo mucho que lo hagan: no encontré un link para  adquirirlo en digital, y en formato físico está disponible sólo en España (a menos que pagues el costo del envío, que supera al del libro). Sólo diré que como es breve y está escrito de forma que todos puedan entenderlo, vale la pena leerlo, así que consíganselo. Cof. cof.

Escrito por Boolture

Un Comentario en “Economía y Pseudociencia

  1. asdf Responder

    Febrero 21, 2014 at 5:59

    “Tiene muy pocas matemáticas, que es algo que a muchos asusta de la economía.”

    Qué triste que para que un libro pueda ser “de difusión” tenga que ser rapado de toda matemática, como si fuera a ser completamente no entendible si tiene algo de matemática de preparatoria (la idea de función, de máximos y mínimos, y onda podría estar en el libro las técnicas para encontrarlos, como derivadas), que se supone que todos sabemos.

    Además, son esas cosas las que pueden reforzar la idea de economía como ciencia, como el hecho de que tiene fundamentos matemáticos.

    Si usted se enorgullece de ser “humano” y no saber nada de matemática, bueno, no se sienta orgulloso, tome un lapiz (o un computador) y aprenda algo.

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