Incrédula credulidad

Como he dicho antes, soy el administrador del sitio web Tengo un Secreto. Me he fijado con interés como, a medida que el sitio crece en número de secretos publicados y comentarios, se repite un fenómeno que no tiene nada de raro en Internet: la incredulidad extrema.

En un foro donde participaba en el pasado surgió la expresión “foto o fake” para rebatir casi cualquier argumento presentado. (Fake puede ser traducido del inglés como “falso”). Es decir, si alguien escribía algo, desde lo que comió al desayuno hasta una aventura poco probable con una modelo, la manera más común de poner en tela de juicio era limitarse a decir “foto o fake”. Es decir, que presente alguna imagen como prueba de lo que escribe, o que se resigne a ser considerado como mentiroso y vapuleado por ello. En otros foros se usa la expresión “pic or didn’t happen“, que se puede traducir como “foto o nunca pasó”.

Sin embargo sabemos que la manipulación digital de imágenes es algo bastante corriente, así que si alguien muestra una foto como prueba de algo, la respuesta es “Looks shooped” (parece Photoshopeado). Esto significa que la idea de “no existe ninguna única verdad objetiva” pasa a ser “Todo lo dicho es una falacia”.  Si bien esta postura tiene un interés filosófico evidente, limita las posibilidades de relación entre personas fuera del ámbito analítico-semántico, es decir, sólo podemos pasar una cantidad de tiempo pensando que todo lo que nos dicen es completamente falso, de lo contrario no podríamos ni siquiera salir a la calle. Es una especie de artilugio lingüístico adictivo que termina por arruinar cualquier intento de habla. Si es el lenguaje lo que nos hace humanos, limitar el lenguaje es limitar nuestra humanidad (algo que sabían bastante bien los estados fascistas, incluyendo las dictaduras mediáticas como la nuestra).

Los periodistas tenemos (o deberíamos tener) una actitud siempre crítica frente a cualquier verdad establecida o discurso oficial. Es parte de nuestra formación académica . Cuestionarlo todo para tratar de llegar al fondo de las cosas. Pero hay una intención distinta en encontrar la verdad, entendida como la máxima transparencia sobre un asunto específico, a comenzar un diálogo, real o virtual, tratando al otro de mentiroso.

En Tengo un Secreto pasa eso. Sea cual sea la historia que un anónimo usuario escriba, siempre aparecen algunos que indican que es todo mentira. Todo fake. Todo falso. Y claro, puede que lo sea, no lo sabemos con seguridad, pero cuando hay diez, cien o mil historias y en todas la gente comenta que se trata de mentiras, es que en realidad no importa lo que publiquemos en el sitio, todo es una invención. Y en un nivel más general, no importa lo que alguien diga, es mentira y punto, lo inventó y trata de hacer creer al resto que es verdad. Uso T1S como ejemplo, pero el cuestionamiento sistemático a lo dicho por otros no es algo aislado.

Pero estarán ustedes de acuerdo conmigo al afirmar que la gente se cree cualquier cosa. Lo que sea, hasta lo más ridículo. ¿Ejemplos?

Hace años un charlatán llamado Omar Gárate se hizo millonario con la Pulsera Mágica de los Once Poderes. Una pulsera de latón pintada de dorado. Se supone que servía para once cosas distintas (póngale usted los poderes que quiera), y cada dos años había que renovarla porque sus magnetos mágicos perdían potencia. El invento se vendía y bastante.

Uno entiende que la pulsera es placebo, y que la gente que la usa se siente mejor porque cree que al usarla se sentirá mejor. Es un fenómeno médico estudiado.  Si alguien de mi generación viese a algún compañero de universidad con una de esas pulseras, diría que es un idiota, porque el placebo pierde su efecto al ser reconocido como tal por el paciente. Ahora pocos creen que la Pulsera de los Once poderes sirva para algo.

Pero he visto con mis propios ojos gente de mi edad (años más, años menos) usando una pulsera Power Balance.  Y me pregunto qué es lo que está mal en el mundo que una persona que fue a la universidad y que uno supondría que tiene algo de educación o al menos sentido común, compra una de esas pulseras y cree que se siente bien. Uno cuestiona porqué carajo gasta su dinero en algo semejante si todos sabemos que no funcionan, y tratan de darte explicaciones muy serias sobre el holograma magnético, la bioenergía, los pulsos eléctricos de nuestro cerebro y un costal de basura tan grande que no sabes si es joda o si lo dicen en serio. ¿Pero es que cómo hay alguien que se cree semejante tontera? Tomas la pulsera de los once poderes, que sabes que es un placebo, sacas una versión de plástico ¡y hay gente que cree que sirve! ¿No es para preguntase qué es lo que está mal en esas personas?

(Breve actualización: El SERNAC pidió explicaciones a las empresas que vendían estas pulseras por no tener base científica y publicitarse como si sus beneficios estuvieran “científicamente comprobados”)

Conspiraciones de Salfate

El SIDA no existe y los Iluminatti tienen el poder

 Otro ejemplo claro de credulidad extrema es Juan Andrés Salfate. Un tipo de profesión ñoño que partió en televisión comentando películas de cine B en Maldita Sea, del desaparecido canal Rock&Pop. Ahora es una especie de gurú de las conspiraciones, un montón de gente lo sigue y le cree cada cosa que dice. ¿Qué es lo que dice? Tiene conspiraciones para dar y regalar. Que el SIDA no existe. Que el gobierno de tal o cual país está dominado por seres extraterrestres. Que el terremoto de Chile (y otros más) fue provocado con un arma de alta energía del gobierno de EEUU. Que tal empresa está experimentando así y asá. Y le creen. La gente lo comenta. Piensa que hay poderes fácticos involucrados de manera directa en cada uno de esos grandes desastres y si uno dice “oye, esto parece una mula del porte de un portaaviones mentira“, entonces te dicen que eres ingenuo porque “crees todo lo que lees o ves en los medios”.

Uno se pone serio y pregunta “¿De donde sacaste que la tierra era hueca?. Lo dijo Salfate en tal programa”. Uno tiene la obligación moral, si no profesional, de cuestionar  quien es Salfate para decir eso. Pero no, si uno no se compra ese cuento es porque uno es un idiota que “cree todo lo que aparece en la TV”. Pero ¿no eres tú quien cree a Salfate, que es un tipo que aparece en la TV?. No, porque Salfate dice la verdad, muestra lo que hacen los poderosos para ocultarnos la verdad. A esas alturas uno se está pegando cabezazos contra la pared.

No tengo una conclusión para esto. Por un lado todo es mentira y la misma gente que dice cuestiona todo lo que alguien les dice se cree la primera imbecilidad que alguien les pone en la cara. Quizás tiene que ver con los medios de comunicación, la hiperrealidad o los alimentos transgénicos que nos carcomen el cerebro. Vaya uno a saber. El cuento es que me sigue sorprendiendo la gran cantidad de personas que no cree absolutamente nada y las que creen absolutamente todo. Y, peor aún, las que pertenecen a ambos grupos al mismo tiempo.

3 thoughts on “Incrédula credulidad

  1. Estimado Boo:
    Todo pais en que la opinion de la iglesia (en este caso la catolica) aun influya mucho en las decisiones del pueblo y la clase politica, seguira ocurriendo lo que escribiste en este articulo.

    Internet es otro ente influyente en la opinion de las personas – hay tanta informacion y desinformacion en la red, que incluso para personas con educación, sentido común y relativamente incredulos, es dificil de diferenciar la verdad de la mentira/engaño.

    Un pais crece por la educacion que tengan sus habitantes – ¿De que sirve que el ingreso per capita sea de tantos miles de dolares por persona, si la gran mayoria de estas son unos “pobres” flaites?

    Lo ideal seria que las personas se informaran (de diferentes fuentes), debatieran y luego sacaran sus conclusiones, pero se que es una utopia. Lo facil es ir a Wikipidea o verlo/escucharlo en la tv; y ya pasa a “ser verdad”.

    Chile, lamentablemente seguira siendo por mucho tiempo un pais tercermundista en lo que ha educacion se refiere.

    P.D.:
    En T1S hay miles de cosas que son comentarios o sueños/deseos – que de secreto no tienen nada.

    ¿No seria mejor filtrar lo que llega y dejar SOLO lo que realmente es un secreto?

  2. salfate hahahahahahahahahaha… hay gente que tiene a ese gordo nerd como una especie de guru y cree todas las estupideses que dice en uno de los progrmas mas ordinarios de la televicion shilena. . Generalmente la mitad de lo que dice son cosas que todo el “mundo” sabe como que “elvis esta vivo en argentina”, “que eeuu no piso la luna ” etc… salfate es el tipico gordo otaku fanatico del lolicon y adicto a anontalk (es un secreto a voces que este gordo potencial pedofilo), la solucion para que este pais sea un pais desarrollado es que lo bombardeen como hiroshima

  3. Estimado Boo:

    Todo pais en que el socialismo o la socialdemocracia aun influya mucho en las decisiones del pueblo y la clase politica, seguira ocurriendo lo que escribiste en este articulo.

    Internet es otro ente influyente en la opinion de las personas – hay tanta informacion y desinformacion en la red, que incluso para personas con educación, sentido común y relativamente incredulos, es dificil de diferenciar la verdad de la mentira/engaño.

    Un pais crece por la educacion que tengan sus habitantes – ¿De que sirve que el ingreso per capita sea de tantos miles de dolares por persona, si la gran mayoria de estas son unos “pobres” flaites?

    Lo ideal seria que las personas se informaran (de diferentes fuentes), debatieran y luego sacaran sus conclusiones, pero se que es una utopia. Lo facil es ir a Wikipidea o verlo/escucharlo en la tv; y ya pasa a “ser verdad”.

    Chile, lamentablemente seguira siendo por mucho tiempo un pais tercermundista en lo que ha educacion se refiere.

¡Comenta!