No compres robado

Ayer vi una educativa propaganda televisiva del Ministerio del Interior diciéndome que comprar artículos robados es algo malo. Es algo en lo que todos parecemos estar más o menos de acuerdo sin discutir mucho al respecto, porque tenemos muy integrada en nuestra forma de ser la noción de propiedad. Sin embargo, somos algo ciegos a las externalidades negativas: a mucha gente le da igual comprar algo robado si no sabe a quien se lo robaron.
Vea y aprenda:

En la cobertura del El Mostrador sobre la noticia, leemos que el ministro del interior Rodrigo Hinzpeter, que en algún momento ya dijo alguna cosa medio ridícula para reducir el narcotráfico, opina algo que, en esta ocasión y a vuelo de pájaro, parece tener mucho sentido común:

“Cuando se comete un robo normalmente se efectúa con el propósito de posteriormente revender esa especie. Pues bien, si los ciudadanos compran especies robadas no sólo están cometiendo un delito, sino que lo que están haciendo también es fomentar, inducir, alentar la actividad delictiva de los ladrones. Si nadie comprara especies robadas a los ladrones se les acabaría su negocio. Si los chilenos no compraran especies robadas lo ladrones se irían a la bancarrota, no podrían continuar desarrollando su negocio delictivo”.

Finaliza la nota del diario diciendo: “Cabe recordar que dentro de los objetivos del Plan Chile Seguro se encuentra “reducir el atractivo de los bienes susceptibles de robo”, lo que implica la realización de acciones que reduzcan las recompensas de delinquir, toda vez que la motivación detrás de los hurtos y robos es económica.

Robar es malo

Bueno, partamos de algunos supuestos que daremos por verdaderos. Robar ES MALO. Hay situaciones en que robar puede ser tolerable (robar para comer) o incluso aceptable (robar a los ricos para ayudar a la distribución del ingreso, como Robin Hood). Pero vamos a meter todas las posibilidades de robo en el mismo saco, para no perdernos. También vamos a dar por válido -sin concursos ni sorteos-  el derecho a la propiedad bajo las reglas del mercado actual. Sencillamente diremos “Robar es Malo”.

La campaña de gobierno dice “Lo que compras robado se lo robaron a alguien como tú”. Uno puede asumir que como todo eslogan publicitario debe ser breve para transmitir la idea fuerza de la campaña, pero esta idea es incorrecta en al menos una parte. Si uno compra un perfume robado de una tienda no es que se lo hayan robado a una persona (al menos no a una persona natural). Sin embargo, sigamos echando todo en la misma bolsa para no confundirnos.

Lo que dice el ministro es verdad, si la demanda baja a cero, la oferta debe bajar a cero. Es lo normal. Pero sabemos que la demanda es sensible al precio. Es decir, mientras más barato sea un producto, más gente querrá comprarlo. Es un fundamento económico muy simple.

Debemos entender que desde el punto de vista racional, comprar un artículo robado -sin importar a quien se lo robaron- es una idea sensata, porque el precio de un producto robado es inferior al de uno adquirido en forma legal (aquí juega la carga tributaria en el precio final de los productos porque los ladrones no dan boleta, garantías, despacho y muchos otros elementos). Además, el poder de negociación del comprador es al menos equivalente al del vendedor, por lo que es posible obtener un precio aún más bajo por exactamente las mismas prestaciones que por un producto adquirido de manera legítima.

Robar es malo sólo cuando introducimos a la ecuación un esquema moral donde existen elementos como la justicia o la propiedad. Ahí es cuando uno considera que quitarle a una persona algún objeto es algo incorrecto. Quiero dejar muy claro que el fundamento que nos dice que robar es malo (algo que como dije, aceptaremos como verdad) tiene que ver con la moral y no con la economía.

Creo que podemos dividir a las personas, de acuerdo a este principio ético, en tres categorías:

  • Los de ética intachable, que no comprarán jamás un artículo robado aunque cueste un centavo, porque su código de conducta (religioso, filosófico o lo que sea) se lo prohíbe.
  • Los amorales, que son los que les importa un huevo si algo es robado o no y que comprarán cualquier cosa si es una buena oportunidad.
  • La gran masa de personas que están en un punto medio: prefieren no comprar algo robado, pero si el precio es bueno podría ser, total todos lo hacen, sería huevón si no aprovechara, si es una cámara no más.

La campaña del gobierno está dirigida a esta gran masa intermedia, porque los primeros de todos modos no compran algo robado y los segundos no van a dejar de ser unos hijos de puta por ver dos comerciales cagones.

Demanda y Oferta

Si la gente no compra artículos robados, el precio de éstos baja. Sin embargo, hay un rango de precios en el que (casi) cualquier persona preferirá silenciar su ética personal para beneficiarse de la oportunidad. Ese precio “lo bastante bajo como para tentar a cualquiera” pasa a ser el techo de utilidades para un ladrón: por encima de ese precio no encontrará nadie que compre (asumiendo que ese precio es constante porque todos tenemos exactamente la misma moral y estamos dispuestos a renunciar a ella por un beneficio económico de la misma magnitud). Este criterio también se aplica a cuando compramos un producto muy barato aunque sabemos que es producido por chinos esclavos o dañando al medio ambiente: si el precio es lo bastante bajo, hay compradores para lo que sea.

Hay una falacia en el argumento de nuestro querido ministro, y es que la demanda jamás será nula. Es decir, el negocio de los ladrones/reducidores jamás desaparecerá del todo (porque como ya dijimos, siempre habrá alguien que compre si el precio es bajo y diferencias éticas supondrán diferencias de precio). Pero el problema no es la imposibilidad de reducir del todo los robos, sino la aplicación del modelo de mercado a la mentalidad del saqueo (¿no son lo mismo, acaso?), algo a lo que los grupos económicos nos tienen acostumbrados. El enunciado es el siguiente:

Para mantener las utilidades constantes si baja el precio que los compradores están dispuestos a pagar, debemos incrementar las ventas. Al ganar menos por unidad vendida, debemos aumentar el volumen de productos vendidos.

¡Paf! tenemos a la magia capitalista en acción. Este razonamiento es el mismo que hacen las grandes empresas, y no hay razón para que los ladrones no hagan lo mismo.

Pero ¿cómo pueden los ladrones conseguir más ventas? Muy simple, vendiendo barato más productos.

¿De donde salen esos productos? Son robados.

¿De donde sacan más productos? Robando más.

Aplausos por favor

13 thoughts on “No compres robado

  1. Tu modelo no involucra el riesgo de inversion.
    Asumimos que el robo es una intraccion economica, donde el comprador se lleva el producto y el vendedor no obtiene nada a cambio, es decir, una compra a valor CERO.
    Ergo, al bajar los precios, para mantener las utilidades tienes que vender mucho mas. El costo de oportunidad debido al tiempo que tienes que pasar robando, versus el buscar pega, es altisimo, ya que lo que ganabas antes con 3 o 4 robos al dia, tienes que hacerlo con 8 o 10.
    PERO, cada transaccion involucra un riesgo. El negocio no es llamativo, puesto que ahora tienes que trabajar el triple, por lo que la competencia sigue siendo baja, pero el riesgo asociado se multiplica por cada robo extra que debes hacer.
    En resumen, tienes que los ladrones se ven frente a un mercado mucho mas exigente, se ven obligados a robar muchisimo mas para obtener el mismo nivel de ganancias, pero la desesperacion por robar los expone demasiado a ser descubiertos y atrapados.
    Si asumimos que NADIE quiere ser atrapado (es mentira, pero dos dias menos de trabajo, con ese nivel de robos, es muuucho dinero perdido), entonces conviertes al mercado en un mercado hostil, desincentivando el negocio del robo, incentivando otros mercados mucho mas lucrativos, como el trafico de droga o, de plano (que insulto, que me perdonen los flaytes) BUSCAR TRABAJO.
    El narcotrafico es un monopolio de algunas familias por barrio, por lo que tambien es un negocio muy hostil. Aumentar la oferta hara bajar los precios, lo cual hara aumentar la demanda (tu razonamiento), pero hara mucho mas facil atrapar o seguir a los narcos. Con las drogas es mas facil, es cosa de encontrar al distribuidor para acabar con el trafico en varios barrios completos. Lo cual hara, nuevamente, el narcotrafico un mercado demasiado hostil, disminuyendo el incentivo a formar parte, aumentando los precios, disminuyendo la demanda.

    Sorry…. pero desde el punto de vista economico, como lo veo, al gobierno se le ocurrio el plan perfecto.

  2. @JC: Por lo general me tomo unos días en responder para leer más comentarios, pero me pareció que el tuyo merecía una excepción:

    Lo que creo:

    a) Hay gente a la que no le importa ir a la cárcel, de hecho se espera que pasen algunos años de su vida presos. Desde mi punto de vista la hostilidad del mercado implica una profesionalización aún mayor de los ladrones, es decir, mayor sofisticación (y no menos como sugieres). Como la necesidad es la madre de la invención, se inventarán más y mejores métodos para robar. Se volverán más astutos y refinados, no más atolondrados.

    b) No es ni por mucho el plan perfecto, porque creo que está claro que mucha gente no usa condón, conduce curada, bota la basura en cualquier lado, fuma, aborta o desperdicia energía eléctrica sin importar cuantas campañas de propaganda se hagan, por lo que es difícil pensar que habrá una baja en la demanda. No quise entrar en el tema de porqué el gobierno utiliza un modelo de comunicación que lleva 50 años obsoleto, pero es evidente que la demanda por productos baratos no va a desaparecer. ¿Donde está la perfección del plan? ¿Como vas a medir la baja en la demanda de productos robados? Es difícil, como mucho puedes esperar que en algunos años hayan bajas perceptibles en el número de robos. No me parece un plan perfecto.

    c) El aumento en los robos (o narcotráfico), no necesariamente implica que la policía/fiscalía/sistema penal en su conjunto, tengan las herramientas para atrapar/procesar más delincuentes. De hecho, podemos asumir que ya hacen todo lo que pueden, y que si hay más ladrones no podrán atraparlos porque no habrá recursos (personal/cárceles) para ello. Suponiendo que atrapen a los menos hábiles, siguen sin poder dar abasto. Más delincuentes no significa más presos a menos que aumentes los recursos destinados a capturarlos.

    d) Volviendo al tema de la demanda, y al video de la campaña, podemos pensar que si al final del día hubiese una reducción tangible en la demanda, haciendo que sea menos atractivo robar electrodomésticos, sigue siendo factible robar dinero en efectivo a personas o desvalijar cajeros, por lo que puede haber una adaptación de los ladrones hacia otros “mercados”.

    Desde tu punto de vista, cuando es más difícil que antes un objetivo determinado, la solución es “hacer otra cosa”, mientras que es muy posible que en realidad sea “volverse más eficiente”. Algunos ladrones se dedicarán a otra cosa, otros se volverán mejores. Darwinismo puro.

    e) Finalmente, toda la argumentación del gobierno (y parte del post), depende de asumir como ciertos algunos principios como universales cuando en realidad no lo son.

  3. pero boo ! ! Se te olvido algo muy importante ! !

    Y que pasa cuando te hacen trabajar mucho, mucho más por el mismo sueldo ?
    Te cambias de trabajo ! ! esa es la respuesta que busca el gobierno.

    La mayoria de las personas valoran más el tiempo que el dinero.
    Si vas a gastar 14 horas diarias para hacer el sueldo que antes hacias en 3 horas y en un trabajo legal con 8 horas ganas un poco menos, o lo mismo, pues te cambias al de 8.

    ademas esta medida es claramente la primera de un conjunto de otras campañas. Se busca reeducar a la poblacion.
    Los nazis lo lograron , por que no nosotros ?

  4. @ocioso: El mercado del trabajo no funciona así. ¿Cuanta gente trabaja más de lo que le gustaría y no se cambia de empleo? La persona que elige cambiarse entre uno u otro trabajo como quien se cambia de calcetines es una abismal minoría.

    Por tanto tú asumes que un ladrón va a escribir su currículum y pedir trabajo formal, cuando sabemos que la mayoría de los empleadores piden el certificado de antecedentes y no van a contratar a alguien que tiene sus papeles manchados. Por tanto hay una barrera de entrada al mercado laboral, es difícil para un ladrón encontrar trabajo legal aún queriendo, por tanto si no existen planes de reinserción laboral van a seguir haciendo lo que saben hacer. Y se harán mejores en eso para adaptarse a una -supuesta e inmedible- baja en la demanda provocada por esta campaña.

    Y Pinochet también logró reducir la delincuencia. Loco, no? Lo importante no es sólo el qué, sino el como.

  5. yo me considero una persona, dentro de todo, moral.
    claro que el no tener religión hace que mi moral sea flexible, y muy concreta.
    y dentro de todo, no me averguenza decir que si llega un weon a mi casa, lo suficientemente no flaite como para que no me dé susto hablarle y me ofrece un iphone en 30 lucas, y es wea de limpiarle las manchas de sangre con alcohol y estamos, o sea, hello lo tomo.
    es muy dificil que el gobierno pretenda que gente como yo no compre weas robadas, de iphone a cigarros, si por ejemplo pa conseguir un iphone tengo q tener, además de la plata, cuenta corriente y mil weas más que me piden las empresas, y q no tengo, entonces? me compro uno robado, y ya.
    lo mismo pasa con libros, hipercaros en librerías, o cigarros, o la wea q sea que quieras tener.
    de todos modos, concuerdo con boo en que es imposible q la demanda baje a cero.
    es como pretender que no hayan prostitutas, soplones o prestamistas.

  6. Una medida disuasiva podría ser poner en duda la calidad de los productos robados. Nadie garantiza que están sin uso y, si llegan a presentar fallas de fábrica, no hay dónde cambiarlos o pedir la plata de vuelta. Apuntar a la ética es como decir que Dios se enojará porque es pecado, pero comprometer el bolsillo llegaría un poco más. Además, no todo el mundo puede darse el gusto de arriesgar dos lucas.

    Lo barato cuesta caro, dicen.

  7. Je, je, muy bien pensado el último argumento. Es lo mismo que pasa con el narcotráfico, a mayor persecución e incautaciones, los narcos se ven obligados a intensificar y cultivar más hectáreas de droga, para poder suplir la demanda.
    Y ya que menciona lo de las fábricas chinas, de todos modos la mayoría de artículos se realizan con mano de obra robada.

  8. wooow me demore en volver.
    Tienes mucha razon en varios puntos, pero el problema esta en la “medicion”.
    Tanto para la psicologia del populacho, como para las estadisticas, la efectividad de una estrategia anti-delincuencia se basa en el numero de sujetos atrapados vs numero de demandas. Mientras mas demandas hay, es que hay mas crimines, mientras mas se atrapan, mayor es la efectividad.
    Esta mas que claro que para que cualquier modelo funcione, tiene que haber constantes asumidas al dedo e idealismos obligados. Nada de eso existe, en la sociedad no es posible sujetar alguna variable y no es en lo mas minimo algo idealizable.
    Pero, aun cuando la realidad pueda decir lo contrario, si esas cifras de las que comente al comienzo, se igualan en su maxima expresion, la sensacion de seguridad en la poblacion aumenta. Para ser sinceros, es imposible detener la delincuencia, lo que puedes conseguir es que la gente se sienta segura, a pesar de los crimenes que se cometan a diario.
    Por eso digo que es el plan perfecto. Dentro del modelo idealizado que planteas tu, y que modifique yo, el plan funciona. Dentro del mundo real, no cumple lo que dice que va a cumplir, pero hace la pega. Detener la delincuencia no se trata de llenar las carceles (que ya estan llenas), se trata de hacer que la gente honesta se sienta segura. Por algo estas pagando impuestos, minimo que te defiendan.
    En democracia no es posible acabar con la delincuencia, en dictadura no es posible entregarle a la poblacion todos sus derechos…. algo hay que sacrificar. Si la modelo te salio hedionda a pata,¿no te la vas a tirar?

  9. Uta, que lata ser de los pocos weones (y bien aweonaos, según la mayoría) que no compraría cosas robadas. Si Mr. Fernando Layte, redistribuidor de riquezas, llegase a mi casa con el susodicho iPhone a 30 lucas, no lo compraría (CREO) aunque me muera de ganas (Insisto: CREO).

    El modelo de oferta/demanda, en este caso, es efectivamente alterado por los valores morales del ofertado. O los odios propios. No sé si odio más a los ladrones o a los terroristas (yo estuve en un bombazo, ¿te conte?)

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