No me interesan tus fotos

A la vuelta de un viaje, hay personas que, además de los buenos recuerdos, un bronceado y mucho buen humor, llevan de vuelta a su hogar un registro fotográfico completo. Cualquier cámara digital decente tiene capacidad para más de 1000 fotos. Gracias a la magia de la tecnología, con un par de pequeñas tarjetas de memoria esa capacidad se puede multiplicar tres o cuatro veces.

Como años atrás las fotos había que revelarlas, como mucho eran dos o tres rollos de 36 fotografías, donde siempre había un rollo velado y varias fotos movidas o mal reveladas. Si uno, por error o mala suerte, terminaba sentado viendo las fotos de las vacaciones de algún pariente, podía salir más o menos rápido de la divertida experiencia.

“Aquí está Pepito y esa es la playa de Pueblo Paleta”. “Este soy yo en Racoon City.  Esta es tu tía comiendo en el restaurante del hotel. Había comida muy rica, sobre todo los frejoles al vapor con aceitunas, bla bla bla bla…”

Todos sabemos que ni a mí ni a nadie eso le importa un pepino. ¿Y saben qué? Que ahora tengan un álbum fotográfico digital con mil doscientas diecinueve fotos de sus vacaciones sigue importándome el mismo pepino. No quiero ver sus fotos. No me interesa. Seamos francos, a ustedes tampoco les interesaría ver mi peluda y bronceada guata en medio de la arena. Quizás por eso mismo no saco muchos fotos: los buenos recuerdos quedan en mi cabeza, junto con los malos y los regulares.

¿Estás embarazada? Pues no, no me interesa en lo más mínimo ver un montón de manchas y numeritos. Porque una ecografía es eso: una mancha en la pantalla. Ver un ser humano moverse ahí es una mezcla de buscar a Wally y ver esas imágenes de puntos en 3D. No me interesa saber cuanto mide el fémur, la circunferencia craneana o la columna de tu hijo. ¿Que si quiero escuchar como suena el corazón del bebé? Apuesto mi brazo derecho a que suena exactamente igual que cualquier corazón de cualquier guagua random en el mundo. No porque sea la tuya me importa más. De hecho, tomen diez millones de ecografías y compárenlas unas con otras. Si pueden notar las diferencias entre cada bebé sin ser un especialista con quince años de estudio, se merecen toda mi admiración. Siameses y niños con deformaciones genéticas grotescas no cuentan.

¿Estuvo lindo el matrimonio? Apuesto que en 90% de las fotos aparece gente que no conozco y que por tanto no me interesa. Ahórratelas.  No me las muestres. No me interesa. Apuesto que la novia se veía muy linda, el novio muy apuesto, estaban todos felices, la novia lloró en algún momento, el padre de él hizo un brindis, bailaron un vals jodidamente insípido y comieron torta.

11 thoughts on “No me interesan tus fotos

  1. No dejas de tener razon en algunas cosas, como por ejemplo, guardar fotos de gente que no veremos mas, y permanecen inmortalizadas solo por haber estado alli cuando la foto se disparo. Tambien creia que solo bastaba mi memoria para recordar los detalles de un momento o de una persona, pero cuando pasa el tiempo y son muchos los recuerdos que quiero guardar y mi memoria ya no es la misma opto por sacar fotos. Es cierto que nuestro cerebro tiene toda la informacion guardada, pero el muy maldito la guarda con llave, y mas encima le pone clave.
    En todo caso no tengo asco de hacer un aseo general a mis recuerdos de vez en cuando, no solo las fotos se van a la basura sino muchas cosas mas, como correos electronicos, recuerditos inutiles (los utiles los uso de inmediato), etc.
    Es una buena terapia para vaciar la mochila de piedrasy desapegarnos de personas o situaciones.
    Pensaras de otra manera cuando tengas hijos ;-)

    Es

  2. A mí sí me gusta que la gente comparta sus fotos: existe la posibilidad de encontrar cosas realmente ridículas y reírse de los defectos ajenos, algo que siempre me ha llenado de satisfacción *o*!!!

  3. Estoy en desacuerdo de ti, me interesa ver fotos de la gente que conozco, matrimonios, vacaciones, etc. Claro no es lo mas divertido del mundo, pero puedes aprender muchas cosas de la familia, amigos, etc de la gente que conoces. Además, seran de gran valor para los hijos, nietos, y todo el mundo que venga despues. Saludos,

  4. Hola cuervo.

    Mira, acabo de leer antes de esta entrada la entrada que hiciste sobre Gumucio. Es de muy mal gusto lo que publicas. ¿Hay algo que te parezca postivo?
    Ojala seas periodista en el extranjero, en Chile más basura no necesitamos. Menos derrotistas denostadores como tú. Envidioso.

    • @Cotelo Costán: anda a llorar a otra parte, pelele.

      “en Chile más basura no necesitamos“: Claro que no la necesitamos, está lleno de lamebotas gusanoides corneteros como tú.

      Pero yo no voy a tu blog a joderte sobre de qué debes escribir y de qué no hacerlo. Si no te gusta lo que lees, no pierdas tu tiempo leyéndolo. PUNTO.

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