Nuestro sentido de importancia

Conversando con alguien hace unos días, me comentó algo como “nadie me quiere, y lo digo en serio”. No es que me muera de ganas por apapachar gente con problemas de autoestima (de hecho sólo lo hago para obtener comida gratis), pero tuve la necesidad de preguntar el porqué de esa afirmación.

“Porque nadie me llamó o me mandó un mensaje en facebook para saber si me había pasado algo en el terremoto”.

Hay que ser honestos y reconocer que todos queremos ser importantes para el resto. Que todos anhelamos la aprobación ajena, primero de nuestros padres, hermanos, compañeros de curso, amistades, conocidos, del mundo en general. El deseo de ser importante para el resto es común a prácticamente todos los seres humanos. Ya lo dijo Freud: “lo que mueve al hombre es el sexo y el deseo de ser grande”. Esa es una de las pulsiones básicas de nuestra humanidad, y creo que sólo los que llegan al nirvana pueden perder el apego a la atención ajena.

No todos necesitamos lo mismo para satisfacer este deseo, claro.  Por ejemplo, mi cumpleaños no es algo que me preocupe mucho. Si alguien me saluda, bien y si no, bien también. Mucho menos espero saludos para el santo.* (Sí espero reciprocidad por un asunto de justicia: si te hago un regalo de cumpleaños, deberías hacer lo mismo conmigo). Que me llamen o no por el terremoto es agradable (un par de llamadas, correos y mensajes), pero no me mata. No pensaría que nadie me quiere porque no me llegaron mil mensajes de texto preguntando por mí.

No me importa mucho la opinión de mis ex compañeros de universidad, no me importa no aparecer en la tele/radio/diarios. No me interesaría aparecer en una lista de los mejores periodistas de Chile (muy por el contrario, creo que me moriría de vergüenza). No me interesa demasiado que mis amigos me inviten a todos sus carretes o que hagan planes que me incluyan. En ese sentido soy mucho más solitario y autosuficiente que otras personas y lo que piense el resto me lo paso por la raja.

Gran parte de mi necesidad de ser importante está canalizada a través de este humilde blog. Hay gente que lo lee. No es mucha, pero lo hace. Hay gente que escribe y se larga (como en todos lados), pero he logrado conquistar personas que leen mis palabras, por raras o absurdas que sean. No valoro la opinión de todos los comentaristas de igual manera** (sobre todo si me insultan), pero sí aprecio que al menos se den el tiempo para escribir.

Mi necesidad de ser importante está más o menos cubierta en el momento en que publico algo y llegan comentarios. La cantidad de visitas es bastante baja en comparación a otros sitios, supongo que si fuese un tipo medianamente popular me iría bastante mejor.

No tengo conclusión para este post medio mamón. Supongo que es motivo de reflexión personal de cada uno de nosotros el entender qué es lo que esperamos del resto, y de quien esperamos aprobación, y qué tipo de aprobación. Entender eso puede ayudarnos a comprender ciertas acciones presentes o pasadas. En mi caso, escribo porque quiero y sobre lo que quiero. No espero que le guste a todo el mundo, pero sí a, al menos, unos pocos. Después de saber cómo esperamos ser importantes para el resto, cabe preguntarse si hacemos lo correcto para satisfacer esa necesidad. Si quiero que me llamen para saber si estoy sano y salvo después de una catástrofe ¿no debería hacer lo mismo, de manera consistente y desinteresada? Si quiero que me lean ¿Debería leer al resto?

El riesgo, claro, es que uno busque con desesperación la aprobación del resto y sea incapaz de obtenerla. Si alguien llama a medio mundo y nadie manifiesta más interés que la mera cortesía, puede ser bastante doloroso.  Pero si no nos interesamos en los demás, a menos que seamos geniales, nadie se interesará en nosotros****.

¿Alguien los llamó para saber si estaban bien después del terremoto? ¿Fue más o menos gente de la que esperaban? ¿Cómo se sintieron al respecto?

*Es bastante gracioso que un nombre árabe tenga un día en el santoral católico.
**Descarto completamente de mi interés los mensajes que piden ayuda a Leonardo Farkas.
***Nobita es un perfecto Mr. Nadie.
**** Frase auspiciada por Dale Carnegie Corporation.

15 thoughts on “Nuestro sentido de importancia

  1. Pareciera que, mientras más se está pendiente sobre si el resto está pendiente de uno [?], menos lo pescan, y viceversa. Regla aplicable para todo orden de cosas, situaciones, lo que sea. Dudo que estés pegado el día entero al contador de los suscritos a ver si llega uno más o uno menos, y aún así logras la no despreciable suma de 53 sapos fieles lectores, entre quienes me incluyo. Buena onda :D.

    Y a quien te dijo lo del comienzo, bueno, su mamá y familiares de más que se preocuparon harto (o a lo mejor no y la estoy vendiendo, pero sajdassdasj).
    Saludos!

    PS: qué precavido, la dirección de correo está censurada.

  2. Ahahha yo estuve cuatro días y medio sin internet y dos sin celular, lo cual, en parte, me hizo pensar en lo mismo que el desgraciado que te comentó que nadie lo quería. Después pensé que era un despropósito preguntarle a alguien cómo estaba por FB, sabiendo que por lo menos el fin de semana del terremoto la mitad de Chile no se conectaba, y si no me interesó llamar a nadie por celular, se aplica tu razonamiento =D

    Lo raro es que igual hubo gente que me llamó, debo ser genial ^^

  3. Me llamo una sola persona, en realidad dos, pero la segunda no cuenta. Una niña, a la que le intereso. Ni siquiera mi actual “polola” (tengo polola ahora) me trato de comunicar.
    A veces, los fines de semana, cuando ya no tengo que hacer, pienso que no soy especial para nadie y que nadie se interesa por mí. Lo que me desconcierta, tras meditar unos segundos, llego a la conclusión, de que, no me interesan muchos, en realidad nadie, y, no me embarga ningún dolor, si nadie se interesa por mi, a fin de cuentas, estamos solos, el asunto es ese. Sea que tengas polola, hermanos, familia, hay momentos en la vida en que no tienes a nadie en absoluto. Para cuando lleguen esos “lapsus” se debe estar preparado. Llame a varios, inquirí por muchas personas, me da la satisfacción de saber que, por lo menos, no es mi problema el no interesarme por nadie.

    PD: Creo que los comentarios de facebook no cuentan.

  4. Me llamaron hartos amigos, y me enviaron mail amigos extrangeros, incluso recebi un mail de Javi del dia de hoy, apesar de todo es el del unico q espero algo aun.
    de mi Ex ni hablar el muy hijo de puta no le escribio ni al Borja ni a mi, en cambio le escribio a Ricardo un amigo, pero bueh…
    Mi abuelito decia “en la carcel y en el hospital se ven los amigos”

  5. ahhh monica a mi me importo mas saber si al maricon ese se le habia caido la casa encima, mas q saber si tu estabas bien, no se por q supuse q la gente q conozco estaba vivita y coleando jajajjaa

  6. Realmente me sorprendio la cantidad de personas que se interesaron en saber como estaba mi familia, tomando en cuenta la escasa vida social que tengo en el lugar en que vivo. Algunas personas que no tenian mi telefono llegaron a mi casa a preguntar si necesitaba algo o simplemente me paraban en la calle para saber como llevaba la emergencia, solo por ser chilena. Gracias a todos

    Pero lo mas increible es que a quienes consideraba mis mejores amigos en España no se aparecieron… ni por msn.

  7. A mi me paso al reves, no me preocupe si me llamaban , mas bien me preocupe por llamar o saber del resto …..a mi modo de ver no te puedes poner exquisito y emocionalmente dependiente en una situacion asi.

  8. Habría que definir ¿qué significa ser importante, es llamar la atención, es ser aprobado por el resto, ser un modelo para los demás, tener muchos amigos, trascender?
    Para disfrazarme de buen lector, responderé en orden:
    1.-Si, mi polola y algunos familiares (al teléfono de la casa, o sea querían saber por todos, sin exclusividad).
    2.-Si, fue exactamente la gente que me imaginé que llamaría.
    3.-No me importó, sino hasta ahora que leo este post. Jamás se me pasó por la cabeza pensar en un ajuste de sentimientos.
    Creo que aquella situación no es un buen medidor de importancia, obviamente dependiendo de la zona en que uno se encontraba aquel día.
    Una situación buena para medir cuan importantes somos para el resto, según las llamadas telefónicas, es donde hay mayor certeza de que la persona está en una situación difícil o excepcional, ejemplo:
    -podría ser un funeral, la muerte de un ser querido.
    -un accidente (en particular obviamente, no un terremoto).
    -casamiento (justo por debajo de accidente).
    -al momento de ser papá (o mamá).
    -titulación.
    -un viaje (no se me ocurre que más).
    Sí haces nada o por algún motivo te dejan de suceder cosas, habría que preocuparse, pues el grado de importancia de las personas hacia ti debería tender a bajar.

  9. Aparte de mi familia, algunos amigos y amigas me llamaron y me mandaron un mensaje de texto. Y les respondí. Fue como “Snif, así que esto es la amistad, puta que es lindo” :cry:

    De otra persona me decepcioné mucho, pero al menos fue consecuente con el comportamiento que tuvo durante años conmigo, jaja.

    Eso, saludos.

  10. hola quetal? es un muy importante para mi lo que escribes. me ayudo mucho ya que soy una persona que no puede vivir sin alguien o sin la aprobacion de los demas. te cuento soy gay y muero por tener a un hombre que se fije en mi como todos queremos a un hombre bien masculino respetuoso tierno y demas yerbas pero creo que pedir eso es un imposible, muchos amigos me estan ayudando bastante a quererme mas a mi a que estar dependiendo de alguien. pero la verdad no puedo hce poco conoci a un hombre es mayor que yo al principio me dio alas y me ilusiono bastante ya que tiene todo lo que yo quiero de alguien ahora ya no me busca. te pregunto realmente existe en el mundo homosexual alguien que tenga lo que querramos? fernando chavez de Asuncion Paraguy soy

  11. recien te descubro y este es el segundo de tus textos que leo, y me llego. de verdad esoty de acuerdo con lo que decis, y queria felicitarte: lo que escribis se hace muy llevadero y me hizo pensar…
    segui asi…

  12. He aprendido a que me deje de importar lo que el resto opine de mí…y también he aprendido a no sentirme mal por no ser el alma de la fiesta xD (aunque cuando ando muy hormonal me pongo demasiado doom/bipolar y me siento entre orgullosa y triste por mi disque misantropía auto impuesta, ja!).

    El terremoto lo viví junto a mi novio en Santiago, así que inmediatamente me enteré de que estaba “bien” xD. Después, llamada de rigor a los padres (caminando a las 4-5 am por el centro de Stgo, buscando un puto teléfono público que sirviera). Después, como hariqi, me preocupé de contactarme con amigos que estaban en Conce o Talca, porque estaba urgida. Afortunadamente, mis pocos pero preciados amigos estaban ilesos sin demasiado que lamentar.

    Suelo tener una relación amor/odio con el asunto de “nuestro sentido de importancia” soy bien ególatra y presumida, por ende suelo enfrentarme seguido a mis delirios de grandeza y cuando era más pendeja me daba lata sentir que a nadie le importaba, que no tenía con quien compartir y que cuando habían trabajos en grupos en la universidad, era probable que quedara sola y/o si tenían que elegir entre un montón de personas, siempre quedaba para el final xD.
    Por otro lado, cuando la “gente” se acerca a mí, termina encariñada y abundan frases como: “ohhhhhhh la cagaste pa´ser buena persona” ” ohhhhhh eres a cagar responsable” “ohhhhhhh realmente eres inteligente” y eso me deja a medias conforme… porque me gusta el quid pro quo y ese tipo de “justicia” (como le llamas tú), no suele ser obvia para la mayoría de las personas.

    Ahora, quizás he madurado y vivo medianamente conforme. Tengo un novio la raja, amigos brutales y nunca he tenido problemas de convivencia con mis compañeros de trabajo. He eliminado de mi vida (de msn y facebook xD) a gente del colegio y de la universidad que derechamente no me importan y chán hay varias cosas que ocupan mi tiempo “libre”. Problema medianamente resuelto :)

  13. jesus - empleo en df

    No cabe duda que todos necesitamos ser importantes. Lo digo porque asi lo siento. De lo que no estoy a favor es de aquellas personas que hacen todo lo posible por parecerlo, que hacen de todo por llamar la atencion, que como dice PAMELA quieren ser el alma de la fiesta.

    A los que admiro de verdad son aquellas personas naturales, que no se fuerzan y tienen la simpatia para atraer a gentes.

    Debo admitir que hubo un tiempo en el que me senti bajo de autoestima, lo supere.

    Creo que ser importante ayuda mucho a tu persona. Lo malo es depender tanto de esto, que cuando nadie se interese por ti automaticamnente baje tu estima.

    Es mi opinion, me ha gustado lo que escribiste, voy a leer mas en tu blog.

    Saludos

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