Los hombres no tenemos miedo al compromiso

He escuchado varias veces a las mujeres quejarse de que un hombre, a la primera mención al matrimonio, corre desesperado por su vida. Palabras como “formalizar”, “tener un hijo”, “compromiso”, “a largo plazo”, “familia”, crean pánico instantáneo, que tiene como manifestación evidente un rápido e inmediato cambio de tema. O un cambio de pareja, si la mujer insiste.

Mentira.

Hace poco más de un mes, me reuní con varios ex-compañeros de la media, gracias a la magia de Facebook. Entre el asado, las cervezas y los chistes viejos del colegio, poco a poco fuimos contando qué pasó con nuestras vidas después de 4º medio. Y entre esos comentarios, salió uno de los tres temas en los que termina cualquier conversación de hombres: mujeres (ya les diré algún día cuales son los otros dos).

En el grupo ya había un par de casados, más de la mitad tenía al menos un hijo, y de hecho yo, que casualmente había cumplido el día anterior once meses de pololeo , era de los que mas “libre” me encontraba.

Varios hablaron, con cierta emoción, de que habían encontrado a la Elegida. The Chosen One. La Mujer de sus Sueños. Y lo contaban sin verguenza ni miedo alguno, pensando en casarse, en vivir juntos, en formar una familia y comprar una casita. Nadie dijo “estai loco, pa` qué casarse“. Nadie se rió del par que sacaron fotos de los cabros chicos y se las mostraron a los demás. Nadie dijo “yo no me quiero casar“. Nadie. Todos pensamos en lo mismo: una relación estable, a largo plazo, una familia. Alguien podría decir que es sólo una coincidencia que todo el grupo que se juntó ese día pensara igual, pero no lo creo.

Quizás un hombre no acepte planificar a largo plazo con una mujer en particular, pero si creen que todos queremos seguir “libres” durante toda la vida, se equivocan.

Digamos que soy una persona racional. Como tal, es necesario considerar siempre la evidencia científica para analizar toda clase de cosas, entre ellas las relaciones de pareja.

Desde el punto de vista de la estadística, tengo 96% de probabilidades de casarme y 88% de tener al menos un hijo. Decir que voy a ser parte del pequeño porcentaje de personas que no se casan y que no tienen hijos es luchar contra la corriente, asumiendo además que sí tengo pensado casarme y tener hijos.

¿Hay algún hombre que pueda negar semejante evidencia? No creo que exista ninguno que crea que “se va a escapar”. Como dije antes, alguien puede tener una relación pasajera con alguien y, como tal, no tener el menor interés en planificar a largo plazo. Es normal (nadie quiere llevar el smoking o vestido de novia en el bolsillo/cartera) que haya relaciones de las que uno no espera nada más que un buen rato. Pero es no significa que haya miedo a comprometerse, sino que miedo a comprometerse con alguien que sabes que no vas a querer tener contigo en el mediano o largo plazo.

Siendo tan simple el asunto y tan demoledora la realidad matemática, si alguien me preguntara, la persona con la que me casaría hoy sería -obviamente-mi polola. Y sería la misma persona que elegiría para vivir juntos o para tener hijos. Pero claro, podríamos tirarnos los platos por la cabeza y mi decisión sería diferente, pero eso es entrar, para variar, en el infinito campo de la especulación.