¿Qué hice yo por ti?

Atención: este post NO contiene una verdad demoledora.

Hace algún tiempo mi polola hizo un comentario diciendo que si ella y yo no siguiéramos juntos, mi eventual siguiente pareja  podría disfrutar de algunos beneficios que ella. Algo como “gracias a mí, vas a hacer tal o cual cosa, pero yo no voy a poder aprovecharlo porque vas a estar con otra”.

Recordé en ese momento lo que alguna vez me dijo mi ex:

“Antes eras un hijo de puta sin sentimientos. Después de estar conmigo empezaste a trabajar, te sacaste los bototos, dejaste de ser un saco de weas con el resto de la gente, incluso pasaste a ser un poquito civilizado, casi-casi se podía conversar contigo. Y yo, que trabajé tanto por arreglarte un poco y enseñarte buenos modales, no voy a disfrutar nunca de ese esfuerzo”.

Es verdad: nuestras relaciones de pareja, amistades, familiares y de trabajo provocan cambios, buenos o malos, en cada uno de nosotros. Es interesante tratar de reconocer esa influencia en nosotros mismos, porque lo más probable es que la hayamos incorporado a nuestra forma de ser sin siquiera notarlo.  Sin embargo, la pregunta inversa me quedó dando vueltas en la cabeza.

¿Qué cambios provoco en las personas que me rodean? ¿Que cosas buenas y malas arrastro a mi paso? ¿Soy una fuente de inspiración? ¿Una piedra en el zapato? ¿Un escudo? ¿Un pastel? Parece gracioso, pero estadísticamente al menos, la mayoría de las mujeres que en algún momento de su vida me odia termina, quien sabe por qué, dejando un poco ese odio de lado y no pierde el contacto conmigo. ¿Es porque soy una buena persona al final del día? ¿Un tipo cool y divertido? Si no es así, entonces ¿Por qué?

Antes que vuelva un ataque de narcisismo de mi parte, les dejo planteada la pregunta. ¿Que cambios provocamos en los demás? ¿Son conscientes? ¿Son buenos? ¿Estamos haciendo un buen trabajo haciendo más fácil la vida de quienes nos importan? Claro, nadie se considera a sí mismo un villano, pero pensar en esto puede ser una reflexión molesta, dolorosa incluso. Todos queremos dejar nuestra huella en el resto, pero quizás no lo hacemos de la mejor manera.

6 thoughts on “¿Qué hice yo por ti?

  1. ¿Que cambios provocamos en los demás?
    Yo provoco ganas de comer tuti-fruti.
    Tú provocas irrefrenables ganas de amarrarte, colgarte y torturarte hasta que tengas frente a ti tus propios intestinos y no te quede más que decir algo lindo y pedir perdón por el sistemático daño ocasionado.

    ¿Son conscientes?
    De lo mío no.
    De lo tuyo sí. Es que como eres habilosillo de mente, es útil tenerte a la mano en casos de necesidad imperiosa de objetividad o maldad.

    ¿Son buenos?
    Lo mío sí.
    Lo tuyo no, a no ser que cada uno aprenda a ser inmune.

  2. No todos queremos dejar nuestra huella en el resto -se que suena a que vivo en una isla- pero la verdad es esa. Creo, que por lo general nuestras inducciones son inconcientes.
    Saludos

  3. Todo el mundo aporta! Aunque en ocasiones nos gustaría que no aportaran tanto…

    Saludos!

    (Nótese la originalidad del nick! quedé sin neuronas por eso xD)

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