Recuerdos

Frío

-Uy que hace frío. – Mi hermana me muestra la ventana empañada. Desliza su dedo y hace una figura.

Estábamos en la Serena. Me duché primero y dejé un mensaje escrito en el espejo empañado. Creo que decía “Te quiero”. Después entraste tú. Saliste sin decirme nada. Entré de nuevo a lavarme los dientes. Vi que habías escrito “También te quiero. Ojalá que todas las mañanas fueran como esta”. Por un instante, te amé más que nada en el mundo.

– Sí, está helado. Le respondo. Me sigue hablando de algo, y simulo que la estoy escuchando.

Gato

Mientras escribo esto, el gato maúlla pidiendo comida. Me levanto a atender los requerimientos de su Majestad. Pienso en buscar su carnet para ver cuando le toca control con el veterinario.

Cumple cuatro años en agosto. Será el primer control del gato al que no iremos juntos.

Cortinas

Voy a mi pieza a buscar algo.

La cortina la compraste tú.

Vuelvo a mi escritorio y trato de concentrarme en el trabajo, con un resultado bastante mediocre.

Frío II

Es una noche fría. Estoy acostado, tratando de concentrarme en lo que estoy leyendo. Me doy cuenta de que llevo cuatro o cinco páginas y no tengo idea de lo que está pasando en la historia.

En las noches frías pegabas tu cuerpo al mío y te acurrucabas para robarme calor. Metía la mano debajo de tu pijama y te olía el cuello.

Vuelvo atrás algunas páginas, encuentro una parte del relato que me resulta conocida y sigo intentando leer.

Cuchillo

Mi hermano está picando porotos verdes para la ensalada del almuerzo. Hace un comentario sobre el cuchillo.

¿Te acuerdas el curso de cocina al que fuimos? Lo primero que aprendimos fue a reconocer un buen cuchillo y como afilarlo.

Licencia

Saco la billetera para pagar en el supermercado.

Me van a preguntar si junto puntos. Diré que no. Antes daba tu rut. ¿Que es eso? En mi billetera está la licencia de conducir, que saqué para manejar tu auto, algo que de todos modos nunca hice.  Así, cuando fuéramos a la Serena a descansar, nos turnaríamos para manejar. Ahora que recuerdo, estábamos en la Serena. Me duché primero y dejé un mensaje escrito en el espejo empañado. Creo que decía “Te quiero”. Después entraste tú…

No, le respondo a la cajera. No deseo donar los pesos. Por mí, que el mundo se vaya directo al infierno. Que se queme todo en una hoguera gigantesca.

Claro, aunque el manual de supervivencia dice justo lo contrario, si hubiese un apocalipsis zombie cruzaría la ciudad en llamas para encontrarte sin pensarlo ni un maldito momento.

Recuerdos

Uno siempre cree que es más inteligente de lo que realmente es. El cerebro es un órgano tramposo. De manera nada sorprendente, todo me recuerda a Ella. Todo. Uno de los problemas de pasar tanto tiempo con alguien es que termina por estar mezclado de modo tan íntimo con tu vida que es difícil sacársela de la cabeza. En algún momento podré volver a pasar por ciertos lugares sin pensar “esta es la estación donde la conocí” o “es la estación donde la vi por última vez”, pero faltan años luz para que eso ocurra. Cualquier detalle hace explotar mi cabeza en una cadena de asociaciones donde de manera inevitable termino con la guata apretada y ganas de arrojarme al pozo más cercano.

Siento que han pasado décadas. “Keep calm” me digo una y otra vez. “Keep calm and carry on”.

Escrito por Boolture

2 Comentarios en “Recuerdos

  1. Anon Responder

    Agosto 5, 2012 at 2:37

    años luz es una unidad de distancia, no tiempo

    fuera de eso, fuerza

  2. RiC Responder

    Agosto 7, 2012 at 5:47

    Fuerza

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