Renuncio

Llevo un buen rato rompiendo papeles. Esto es mío, esto no. No tengo intención de llevarme nada que no sea de mi propiedad. No sé si cabe todo lo que tengo que llevarme en la mochila, tampoco quiero cargar una bolsa, pero en realidad son cosas sin importancia. Mañana a primera hora tengo una reunión. El miércoles a medio día defiendo mi memoria ¿Alcanzo a tomar un último café antes de irme? Creo que sí. Sólo por ser el último le pongo dos cucharadas de azúcar. No todas las despedidas son amargas, claro. Lavo la taza y la cuchara. Las dejo donde las encontré. Alguien me pregunto si vengo mañana. No, no lo haré. Ahora los problemas son suyos, no míos.

Ya es hora. Ya tengo mi nuevo notebook en casa. El fiel compañero de muchos meses se queda acá. Borré todos mis archivos personales después de sacar dos respaldos.  Elimino las contraseñas guardadas, desinstalo un par de programas. Lo último que hago es publicar un post breve en mi blog antes de apagar el equipo. Me pongo la mochila, me despido y salgo. Cierro la puerta. Son poco más de las seis de la tarde en mi último día de trabajo.

4 thoughts on “Renuncio

  1. La emocion y la incertidumbre de una nueva vida. “En busca de un sueño se salta al vacio”. No te deseo suerte porque tu has nacido con una buena estrella… solo tienes que recordar que la tienes.

¡Comenta!