Sobreviví a la Urbanatlon 2013

Sí, sí. Prometí escribir sobre la Urbanatlón ayer, pero por motivos de fuerza mayor no lo hice (siestita + noms). Pueden tirarme piedras si quieren.

Vamos al grano. La Urbanatlón es una carrera con obstáculos. En esta versión, estaban ubicados cada 800 metros, con una extensión total de  8 kilómetros. Es una prueba muy distinta a cualquier competencia 10k-21k tradicional, y diría que mucho más exigente.

Me sorprendió que tanta gente participara (poco más de 3.200 corredores, hombres en su mayoría), porque este tipo de competencias están lejos de ser una “corrida familiar”, sino más bien una prueba para personas que hacen deporte de forma regular y que quieren demostrar quien es el tipo más rudo de la comarca. De hecho los que practican crossfit estaban en su salsa (probablemente comentando lo liviana de la prueba, que corrieron después de hacer 1.500 burpees antes del desayuno).

En general en las corridas hay un ambiente de relajo y buena onda entre los participantes, pero me dio la sensación que en la Urbanatlón eso era mucho más intenso que en las demás en que he participado. Escuché mucha gente dándole ánimos a los demás, coreando el cheacheí, incluso manteniendo conversaciones breves en mitad de un  obstáculo. Me gustó mucho eso, porque encuentro muy fome trotar, y si participo en las competencias es por el entorno en que se desarrollan, por el entusiasmo de la gente.

Urbanatlon Santiago 2013

Posando como un miembro de las Fuerzas Especiales Ginyū. La foto es de Paoliyis, que me acompañó :)

Las pruebas eran  bastante fáciles, muy diferente a lo que me esperaba. Creo que la gracia de una prueba con obstáculos es sacar de los primeros lugares a los corredores que sólo hacen running. Por eso encuentro atractivas las competencias de crossfit, porque son pruebas que ponen a prueba al deportista como un todo, y no en un sólo aspecto específico.

Me  gustaría  pensar que para las próximas ediciones (ya están planificando una versión en Valparaíso para enero de 2014) los obstáculos serán más relevantes en la competencia que la parte de trote. Creo que en esta Urbanatlón, como los  obstáculos  eran de baja intensidad, los corredores puros seguían teniendo una gran ventaja. Mi opinión -muy personal- que el ideal es que sean 50-50, es decir, que 50% del esfuerzo sea en los obstáculos, y la otra mitad en el recorrido entre los obstáculos. De ese modo cambia por completo la  estrategia con la que te preparas para la competencia y el desarrollo de la misma, volviéndose una experiencia única (que es por lo que uno paga, por una experiencia distinta).

Mi memoria es frágil, así que no estoy seguro que este haya sido el orden correcto.(Si hay un error me avisan en los comentarios para corregirlo).

  1. Saltar sobre cajones: Muy fácil. Cajones de medio metro de altura. Eran tres, podrían haber sido cinco (o diez).
  2. Andamios: Normal. Mucho taco. Lo ideal hubiese sido poner más andamios, y más separados entre sí.
  3. Neumáticos: Fácil. Eso sí, se armaba mucho taco. Casi me doblé el tobillo por puro descuido mío. Todos los neumáticos estaban ordenados (¡fome!), si una parte (digamos los últimos) hubiesen estado en completo desorden hubiese sido otra historia.
  4. Basureros: Muy fácil. Diría que era la prueba bonus salvo porque había una incluso más fácil-fome. Los basureros ni siquiera estaban desordenados, sino que en fila. Si me preguntan debieron haberles puesto peso dentro.
  5. Taxis. Fácil. Salté uno y pasé dos por dentro.
  6. Malla: Normal. Había que avanzar en cuatro patas. Para variar, taco.
  7. Camión: Muy fácil. Agacharse por medio segundo y ya. El obstáculo más fome de todos.
  8. Cerro Santa Lucía: Subir y bajar. Era el obstáculo más agotador -por su extensión- y donde vi más gente detenida. Se hizo mucho taco, creo que hubiese podido demorar al menos dos minutos menos en esta parte.
  9. Piscinas: Fácil. Tenían agua, no barro. Lo incómodo fue pisar las zapatillas empapadas al salir. Splosh, splosh, splosh.
  10. Buses Transantiago: Entrar por las puertas, salir por la ventana de emergencia. Por supuesto, taco.

En todas las notas de prensa, copiadas y pegadas sin cambios desde el comunicado oficial, indican que la última prueba (Los buses) era la más exigente de todas. Falso. Arrastrarse bajo la malla era más exigente y subir el cerro más largo y agotador. Se suponía que la última prueba sería El Muro, una prueba de fuerza en que hay que trepar una pared con ayuda de cuerdas, pero no fue así. No sé que problema tuvieron para implementarla, pero creo que hizo falta al menos una prueba que fuera dura de verdad, que sacara gente del circuito, que te dejara los músculos ardiendo por el esfuerzo. Para la próxima edición quiero obstáculos más difíciles (o igual de fáciles pero más extensos).

No voy a comentar nada sobre la lata del patrimonio histórico del circuito por dos razones. En primer lugar vivo en el centro y los veo todos los días. Segundo, creo que ningún corredor estaba preocupado de eso.

El resumen es que lo pasé bien, fue divertido, me demoré menos de lo que esperaba (0:48:11), y espero que haya más pruebas de este tipo en el futuro. Usé guantes de ciclismo para protegerme las manos, pero creo que no fueron necesarios (tampoco estorbaron). No llevé música porque no sabía de qué  profundidad  serían las piscinas y por supuesto no quería que mi celular se mojara (así que tampoco hay setlist). Para la próxima, anímense a participar, lo van a pasar muy bien, se los aseguro.

Un consejo para la productora: La música del video promocional era muy mala y la banda que estaba tocando en el escenario, gay inapropiada para la ocasión. Queremos algo más pesado, como Ministry o Rammstein y no basura pop para niñas a las que aún no les ha llegado la primera regla.

2 thoughts on “Sobreviví a la Urbanatlon 2013

  1. Coincido en muchos de los puntos que comentas…
    Creo que el real nivel de algunos competidores no era el mejor para una carrera con obstáculos de mayor dificultad. Yo me divertí, y como bien dices, encontré bien prendida a la gente que participaba.
    Para mi el principal obstáculo fue la gran cantidad de gente que participó porque entorpecia el rápido avance que se podia tener. Quiza habria sido una buena idea hacer tres largadas distanciadas por unos 10-15 min.
    Yo entreno trailruning y tengo costumbre de hacer cambios de ritmo, pero los que hacen solo running por calles sin mucha altimetria se les notaba la falta de aire luego de pasar alguno que otro obstáculo…
    En todo caso, muchos nos quedamos con gusto a poco.
    Si se ofrece algo muy similar en el futuro, ten por seguro que no se repetirán las caras de los participantes.
    Ah! esta productora está organizando un evento llamado Stron Race (Hacienda Los Aromos, Limache) rara el 1 de diciembre próximo y se ve bastante menos light que la Urbanatlon.

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