Somos muchos, pero muy pocos

En la novela Gog de Giovanni Papini, uno de los relatos, llamado “Narración de la Isla“, cuenta la historia de un pequeño islote ubicado en medio del Pacífico. Lo que vuelve singular a la isla es lo siguiente:

(…) la isla no puede alimentar más que a un número fijo de habitantes. Este número es precisamente de setecientos setenta. Gran parte del suelo, montuoso, es estéril, y en el mar no hay mucha pesca. De fuera no puede llegar nada porque nadie, después de ellos, ha desembarcado en la isla, y los sucesores de los primeros inmigrantes han olvidado el arte de construir grandes embarcaciones.

Por esta razón la asamblea de jefes promulgó en tiempo inmemorial una extrañísima ley: la de que a cada nuevo nacimiento debe seguir una muerte, de manera que el número de los habitantes no rebase nunca el de setecientos setenta. Es una ley, según creo, única en el mundo y que hace observar con toda severidad el Consejo de los ancianos, compuesto de brujos y guerreros. Como en todos los países del mundo, los nacimientos superan a las muertes naturales, por lo que todos los años diez o veinte de esos infelices segregados del mundo deben ser muertos en la tribu. El espanto del hambre ha hecho inventar a los oligarcas papúes un sistema estadístico muy burdo, pero preciso. Una vez al año, en primavera, se reúne la asamblea y se lee la lista de los nacidos y de los muertos. Si son, por ejemplo, veinte los nacidos y ocho los muertos, es necesario que doce vivientes sean sacrificados para la salvación de la comunidad. Durante un cierto tiempo, según me dijeron, tocaba a los ancianos el morir; pero como el Consejo de los Jefes está formado en su mayoría de ancianos, éstos se las arreglaron de manera, recurriendo a no sé qué astucias, que se confiase a la suerte la cuestión de diezmar la tribu. Cada habitante posee una tablilla donde se halla inscrito, por medio de un dibujo o de un jeroglífico, su nombre. Llegado el día terrible, esas tarjetas de los vivos son reunidas en el casco de una barca enterrada ante la tienda del Consejo y revueltas cuidadosamente con un remo por el hechicero más viejo. Luego se suelta un perro, adiestrado para este fin, el cual se mete en la barca, agarra con los dientes una de las tablillas, la entrega al brujo y repite la operación todas las veces que sea necesario. A los designados se les conceden tres días para despedirse de la familia y para suprimirse de la manera que les sea más agradable. Si después de tres días hay alguno que no ha tenido valor para suicidarse, es capturado por cuatro hombres elegidos entre los más robustos, encerrado en un saco de piel junto con algunas piedras, y arrojado al mar (…)

Interpreto este relato como una reflexión sobre una situación que la humanidad aún no ha resuelto: ¿cuantos de nosotros cabemos en la Tierra? La pequeña isla del relato de Papini es idéntica a nuestro planeta: sólo puede acoger a un número determinado de personas. Pero ¿cuantos? Consideremos los avances tecnológicos, la rotación de cultivos, la comida transgénicas, vivir apretados en las ciudades… pero ¿cuantos? Un fundamento básico de la economía es que los recursos son limitados ¿cuantas personas pueden vivir en la Tierra?

Hay que entender también que hay que preguntarse si vamos a dejar espacio para algo más, como algún bosquecillo nativo, o si la humanidad realmente usará todo el espacio disponible. No faltará quien diga que las guerras, accidentes, enfermedades y desastres naturales tienen como función limitar la cantidad de comensales en el banquete, pero aún con tasas mínimas de crecimiento, la población tiende a aumentar. O al menos eso parece. Guerras han existido en toda la historia (y prehistoria), pero aún así la gente no se acaba.

¿Habrá personas dispuestas a renunciar a tener hijos para reducir la carga del planeta en el futuro? Es posible, porque hay gente dispuesta a todo en este mundo. Sin embargo, parece que son muchos los que piensan así: en Chile ya es un problema que la tasa de natalidad empieza a acercarse peligrosamente a la tasa de reemplazo: nacen tan pocos niños que la cantidad de habitantes se mantiene estable y cada mujer engendra menos de dos hijos en toda su vida reproductiva. Chile gana unos pocos inmigrantes de los países vecinos, pero eso es una suma cero: los que llegan a un lado se fueron de otro.

Es un hecho: la población envejece a marchas forzadas, sobre todo en los países desarrollados. Empiezan a sobrar escuelas y a faltar hospitales geriátricos. La carga de las jubilaciones empieza a ser una presión enorme sobre los hombros de los trabajadores jóvenes, que tienen que mantener con sus impuestos a demasiados ancianos.

Me comentaron que en España hay pequeños pueblos donde ya casi no hay niños. Están tan desesperados por atraer gente joven, que les ofrecen inigualables oportunidades a todos aquellos que estén dispuestos a mudarse a alguno de ellos con la intención de tener hijos. Es una oportunidad de oro para matrimonios jóvenes, que recibirán muchísima ayuda a cambio de procrear sin descanso, mientras más mejor. (Hay más información sobre esto en Repoblar Pueblo). En la aldea -no podemos darle otro nombre- de Castelnou hay plantas eléctricas y poco más que eso, porque hay apenas 150 habitantes. ¿Valdrá la pena irse a vivir a un pueblo perdido sólo porque es gratis? Seguro que mi polola me manda a freír monos si le digo que nos larguemos juntos (que plan más romántico, eh?), porque ella necesita vivir en una ciudad mucho más que yo y no quiero que se me muera de aburrimiento Pero tampoco resulta tan absurdo pensarlo, la vida de campo no debe ser tan mala. Supongo, mal que mal es campo de la nueva generación: Internet, electricidad, camionetas 4×4, televisión por satélite, teletrabajo…

Alguien debe estar equivocado, o algo raro está pasando: vivimos en un mundo sobrepoblado, pero al mismo tiempo que se muere poco a poco por falta de gente. O no tenemos hijos para mejorar el futuro de la humanidad, o los tenemos para exactamente lo mismo.

Escrito por Boolture

12 Comentarios en “Somos muchos, pero muy pocos

  1. Raul Responder

    Agosto 6, 2010 at 7:36

    Me extraña que se diga que en Chile nacen tan pocos niños.
    Si te das cuenta, los pobres (que son muchos), no tendran educacion o casa propia o trabajo estable, pero hijos nunca les faltan – minimo esas familias tienen 3 crios.

    El ser humano es, como dijo el agente Smith: “un cancer de este planeta”; La tierra se encargara sola de la sobrepoblacion mundial.

    Mi opinion – para el horror de los catolicos, derechos humanos y todo el resto de tontos utiles – es que hay razas y paises que estan sobrando en este planeta. En vez de hacer algo productivo por su pais y por la tierra, se autodestruyen con dogmas ,creencias y guerras.

  2. Mónica de los 7 Infiernos Responder

    Agosto 6, 2010 at 8:46

    Raul: porque un sector de la población tenga más críos, no siginifica que sea una tendencia transversal a todos los estratos socioeconómicos. Bajo esa perspectiva, podríamos decir que los Opus Dei en este país también tienen cabros chicos para tirar a la chuña y que, entonces, nacen hartos cabros chicos en este país. Sin embargo, son dos casos aislados.

    Yo no tendría problemas con que me pagaran la vida y dedicarme sólo a parir, jajaja!!! Tírate el nombre del pueblo en España po! :lol: :lol: :lol:

    • Boo! Responder

      Agosto 6, 2010 at 10:03

      @Raúl: El tema de la baja tasa de natalidad lo escuché por primera vez hace unos cuatro años en unos seminarios del INE. Ya en ese momento se notaba la tendencia de la población a posponer la natalidad (hasta pasados los 30 en muchos casos) y a tener menos hijos.

      @Mónica de los 7 Infiernos: dejé puesto el enlace, quizás no se ven bien por el poco contraste: http://repoblarpueblo.blogspot.com/

  3. Alexander Responder

    Agosto 6, 2010 at 3:50

    ¿Cuántos de nosotros cabemos en la Tierra?
    510millones de km2 de superficie tiene la tierra, de esa cantidad un 29% es de tierra emergida. Si a ese 29% descontamos un 10% de superficie ocupada por bosques, pendientes, volcanes, pantanos, etc. nos quedamos con aproximadamente 133.127.039,3km2 de superficie para ocupar. Por último si tomamos como referencia el metro de santiago para saber cuantas personas caben de pie en un mt2 (7personas por mt2) tenemos que en la tierra caben 931.889millones de personas :smile:

  4. Alexander Responder

    Agosto 6, 2010 at 4:01

    Se me olvidaba, estos resultados se refieren a personas con un IMC dentro de lo normal (entre 18,5 y 25).

  5. Ric. Responder

    Agosto 6, 2010 at 4:07

    La raja viejo!!
    te pasaste, extrañaba un post de tal calidad. Me puse a pensar, y bueno, tengo poco tiempo… Mañana comentare lo que pienso.
    Un abrazo!

  6. maite Responder

    Agosto 8, 2010 at 5:28

    jajjajaajaja pienso igual q la monica, si me pagaran por parir pendejos weona me voy a tener cabros chikos como loca.
    ahora el tema es que a mi me gusta la ciudad, la fiesta y poder ir a las 2 de la mañana a comprar un chokolate x q me dio hambre, cosa q en un pueblo no hay caso.
    asi q no gracias.

  7. Jaime Responder

    Agosto 24, 2010 at 4:27

    Existen muchos trabajos que podrían hacerse desde el campo. O desde el desierto, la patagonia o cualquier lugar con menor densidad de población que una ciudad.

    Cualquier teletrabajo se puede hacer en un lugar que tenga internet, electricidad y condiciones de una casa o oficina normal.
    Y hay otros trabajos que requieren viajes puntuales a la ciudad a ver a los clientes y que también permitirían vivir en lugares de menor densidad poblacional.

    Sobre el primer punto, de que somos muchos, se puede hacer un análisis mucho mayor, pero dudo que valga la pena colocarlo acá, ya que han pasado casi 20 días desde que se abrió este post.

  8. Boo! Responder

    Agosto 24, 2010 at 7:48

    @Jaime: leí por ahí que toda la población mundial cabe en una superficie del tamaño de Texas y sobra espacio. El cuento es cuando espacio se necesita para alimentar a tanta gente, y darle trabajo.

    Yo personalmente creo que podría vivir bastante bien en un lugar alejado, de hecho mi trabajo me lo permitiría. Hay otros que no. La verdad es que incluso me llama la idea.

    PD: los comentarios relevantes siempre son bienvenidos, discutidos y leídos. Esto, naturalmente, no aplica a nada relacionado con Farkas. :evil:

  9. Jaime Responder

    Agosto 27, 2010 at 6:45

    No recuerdo cuál es la cantidad de gente que cabe en el planeta, pero como menciona Boo, el tema no es que puedan estar parados, para empezar siempre es posible contruir en altura. Existen 13 familias que viven en los mismos m2 de superficie que vivo yo, por ejemplo.

    El problema es cuál es el reactivo limitante que fija la cantidad de personas que pueden vivir. Puede ser que la cantidad de energía que consuma esa gente sea igual a la cantidad de energía que nos llega del sol.
    O la cantidad de Uranio, Potasio, Mercurio o cualquiera de los elementos que son necesarios para nuestra vida.
    También puede ser la cantidad de alimento que podamos tener, o el agua potable. Incluso, nuestra capacidad de eliminar contaminación o enfermedades.

    Pero antes de llegar a ese valor, llegaremos a un límite en calidad de vida. No recuerdo los datos, pero tengo claro que si toda la gente de China e India quiere vivir American Way (todos en autos poco eficientes y usando aire acondicionado o calefacción en toda la casa en vez de cambiarse de ropa, por ejemplo) se produciría una crisis petrolera de proporciones.

    El problema es que NADIE quiere perder. Disculpa, ni siquiera es que nadie quiera perder, nadie quiere “dejar de ganar”. Un periodista gritará a los cuatro vientos que logró tal o cual exclusiva. Un Ing Comercial se sentirá satisfecho sólo si logra negociar el precio más bajo. Un miebro del directorio insistirá en que en el presupuesto se produzca más que el año anterior. Un Ing luchará a brazo partido por aumentar la eficiencia.

    Un médico tratará de que alguien no muera. Un farmaceutico, luchará contra el cáncer. Un jubilado despertará un día más para ver a su nieto.

    Lo último no es tan malo, hasta suena bien. Pero no estamos diseñados para tener cada vez una mayor esperanza de vida. Nuestras estructuras no están dispuestas para tener tantos ancianos. Es cruel, pero no por eso deja de ser verdad.

    Se debe hacer un estudio y decidir como sociedad que es lo que queremos, de modo justo. Ahora, si tenemos en cuenta lo que cuesta que los paises se pongan de acuerdo en no amenazarse con aniquilarse mutuamente, imagina lo que costará que decidan hacer campañas para regular la cantidad de niños que nace o la edad máxima en la cuál los doctores no podrán hacer todo lo posible para salvar al paciente.

  10. Carola Responder

    Septiembre 6, 2010 at 6:42

    Hoy en la mañana mi novio me comentó que habia leido esto de ‘repoblar’ ciudades de España. Me pareció una idea muuuy loca y pensé lo mismo que dices pensaría tu polola jaja. Pero me ha dado vueltas todo el día en la cabeza y ahora no me parece tan loco. Incluso busque un poco mas de información en otras paginas y espero me respondan. Creo que sería un buen comienzo como familia: aventuras, dificultades, todo nuevo… pero juntos!!

    pd: yo soy paramédico en maternidad y aún no me cabe en la cabeza como dicen q Chile se envejece si diariamente naces aprox 40 niños, solo en 1 hospital :shock:

  11. Issa Responder

    Abril 14, 2012 at 9:24

    En lo que concuerdo es que me iría a un pueblo alejado, pero la verdad es, que con las condiciones que te ofrece el mundo, a mi en lo personal no me dan ganas de repoblar la tierra.. Menos si no tendré el dinero suficiente o las condiciones que yo deseo para formar una familia.

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