Todo lo que está mal con el capitalismo

Un post corto sobre una idea que me ha dado vueltas en la cabeza últimamente:

El capitalismo -hablando de forma amplia, sin definir tipos o aplicaciones de dicho capitalismo- es el sistema económico que más ha permitido la generación de riqueza y el progreso de la humanidad. No creo que exista nadie que entienda un poco del tema que pueda seriamente poner en duda tal afirmación. Gracias a ese capitalismo contamos con un bienestar material sin precedentes. Vivimos mejor que los reyes de hace cien años.

Al mismo tiempo ¿por qué estamos tan mal? El mundo va en camino a la completa aniquilación. El cambio climático, el agujero en la capa de ozono, la contaminación por plásticos son ya tan evidentes y catastróficos que nadie puede negarlos. Han desaparecido la mitad de las especies animales, la deforestación, en fin. Todo el mundo se va a la mierda. Pero, además, vivimos vidas increíblemente estresantes, llenas de fricción.

¿Qué está pasando?

Todo esto se resume a un único principio que ha llevado al capitalismo a lo que es ahora. Redoble de tambores:

Utilidades siempre crecientes

Eso es todo. Todos los problemas que genera el capitalismo tienen como origen esta idea.

Una empresa debe generar utilidades, es decir, tener costos inferiores a los ingresos. Estas utilidades son el incentivo principal del capitalista-inversionista (no la generación de empleo, riqueza, estabilidad social, o cualquier otro factor no monetario). El problema comienza cuando esas utilidades se mantienen fijas en el tiempo.

Imaginemos un caso hipotético, una empresa con utilidades de $10.000

  • Año 1: $10.000
  • Año 2: $10.000
  • Año 3: $10.000
  • Año 4: $10.000
  • Año 5: $10.000

Este caso implica que las utilidades son nominalmente las mismas, pero debido a la inflación, su valor real va disminuyendo con el tiempo. En poder adquisitivo, estas serían las utilidades reales cada año:

  • Año 1: $10.000
  • Año 2: $9.700
  • Año 3: $9.409
  • Año 4: $9.126
  • Año 5: $8.852

Como no queremos quedar en cero, ni mucho menos perder dinero, para mantener constante el valor real de las utilidades las utilidades deben crecer a un ritmo igual o mayor a la inflación. Pongamos como meta un crecimiento de 3,1% (para vencer a la inflación de 3%)

  • Año 1: $10.000
  • Año 2: $10.310
  • Año 3: $10.630
  • Año 4: $10.960
  • Año 5: $11.300

Hasta ahora todo bien. Las utilidades de las empresas deben ser crecientes en la medida que ese crecimiento supere la inflación. Pero, ya que estamos en eso, ¿por qué no las hacemos crecer mucho más? ¿Por qué no doblamos o triplicamos la inflación? Ese es el inicio del desastre. Para ganar más, las empresas suelen primero buscar economías de escala: producir mayor cantidad, a un costo menor. Invierten en publicidad para vender un poco más. Buscan acuerdos comerciales con distribuidores o proveedores. Hay quienes invierten en investigación y desarrollo de nuevos productos y servicios.

En algunos años, la empresa empieza a tener problemas para seguir creciendo. Los resultados de investigación y desarrollo no son inmediatos, y a veces pueden ser decepcionantes. La competencia en el mercado hace imposible obtener nuevos clientes, o subir los precios. La optimización de procesos llega a un límite tecnológico, y no se puede seguir escalando tan fácilmente como antes.

Aquí empieza el problema. Los inversionistas no se conforman con ganar, quieren ganar más, siempre más. La empresa decide reducir costos de otra forma. Despide empleados que considera “prescindibles”, subcontrata personal no esencial y reduce los beneficios a sus trabajadores. Les exige trabajar más horas por el mismo salario. Por un tiempo, eso puede funcionar. Tarde o temprano llegaremos a un nuevo techo. La empresa se fusionará con otra, que se encuentra en la misma situación, para abarcar un nuevo mercado (o para aumentar su poder de negociación con proveedores y clientes). En algún momento decidirá que es demasiado caro darle tratamiento a los desechos que genera la actividad productiva de la empresa, y decidirá lanzar su basura a un río o al mar. Las materias primas producidas de forma sustentable serán más caras que aquellas obtenidas por empresas que buscan reducir costos como sea, así que les comprará a ellos, incluso si usan mano de obra esclava.

Desde ahí, todo es cuesta abajo. Unos pocos disfrutan de una cantidad inimaginable de riqueza, obtenida por el esfuerzo mal pagado de la mayoría, y a costa del deterioro del medio ambiente. Veamos estos ejemplos:

 

Ninguna de estas empresas está perdiendo dinero. Están ganando. Tienen utilidades. Pero puede que hayan sido menores que las del año anterior, y eso es inaceptable bajo el paradigma actual. A esto contribuyen mucho los medios de comunicación, en particular aquellos enfocados en economía, que siempre buscarán el enfoque que venda más. Harán comparaciones por mes, por trimestre, por cuatrimestre, por decenio, lo que haga falta para conseguir más clicks. La bolsa responderá a estas noticias de la forma habitual: con pánico, vendiendo las acciones. Las empresas no quieren que su valoración sea menor, por lo que se cuidarán mucho de esto, manteniendo sus ganancias en aumento sin importar cómo.

En algún momento llegarán las multas. Puede que pagar las multas sea más barato, así que lo harán durante algún tiempo. Hasta que las multas sean demasiadas. Será más barato sobornar al inspector o funcionario gubernamental. Quizás no sea suficiente. Quizás deban buscar la manera de reducir costos manipulando los libros contables. Creando empresas de papel que les permitan recibir subsidios o franquicias tributarias. Las utilidades tienen que seguir creciendo. Llegan a acuerdos con empresas competidoras para repartirse el mercado e inflar artificialmente los precios. Más, más, más. Es hora de buscar apoyos políticos. Pedir subvenciones, o legislación que “apoye la inversión”. Se corrompe a legisladores. Se crean leyes a medida. El Estado pasa a ser un sirviente de las corporaciones. En ese (este) momento, ya no hay nada que hacer.

Escrito por Boolture

2 Comentarios en “Todo lo que está mal con el capitalismo

  1. Ivan Responder

    Enero 3, 2019 at 12:28

    En muchos aspectos estoy de acuerdo contigo, menos en el espectro economico. Deberías de estudiar mas el sistema de Cooperación Social de Bienes y servicios llamado Capitalismo. Como inicio a leer Mises.org.br , Lee algun libro de la Escuela Austríaca , Henry Hazlitt “Economia en una lección”. Te encuentro alguien con un Nivel de inteligencia bastante alto y me encantaría que dedicarás algo de tiempo en aquello. Saludos un Abrazo Fraterno.

    • Boolture Responder

      Enero 3, 2019 at 10:20

      Probablemente sería más preciso si cambiara el título “todo lo que está mal con el capitalismo” por “todo lo que está mal con el neoliberalismo” o “todo lo que está mal con el corporativismo”, pero Capitalismo se entiende de manera más global.

      Sobre la escuela austriaca… no sé qué podría leer que me haga sacarlos de la cajita de “pseudociencias”, y que ya no tiene mucho peso en en estudios económicos. Estoy muy metido en economía del comportamiento (behavioral economics), que me resulta (a mí y creo que a muchos) mucho más práctica para realizar predicciones y análisis.

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