¡Trabajo, trabajo, trabajo!

Cuando era muy chico, tuve grandes dificultades para decirles a mis amigos, compañeros y/o profesoras en qué se ganaban la vida mis queridos padres. En el caso de mi padre, porque nunca sabía bien lo que hacía. En el caso de mi madre, ella -como si nada- me dijo “trabajo como ejecutiva en una AFP”, cuando le pregunté, como si con eso yo hubiese sido capaz de entenderlo.

Piensen en un niño de seis años, que hace poco aprendió a leer, tratando de explicar en la sala de clases algo más o menos como lo siguiente:

“Todos los meses a las personas se les quita de manera obligatoria una parte de su sueldo -lo que es conocido como imposición- para invertirlo en el mercado de capitales, donde va creciendo de manera más o menos aleatoria de acuerdo a lo que pase en la economía del mundo. Así, cuando la persona es viejita y no puede trabajar, tiene una especie de chanchito lleno de ahorros, que puede usar para mantenerse. Mi madre tiene alguna relación con todo eso”.

Creo que a esa edad resulta más fácil copiar lo que dijo algún compañero antes y decir que mi madre es “enfermera”, “vendedora” o “profesora”. Lo mismo en el caso de mi padre.

“Existe algo llamado “proyectos”, donde hay mucho trabajo y donde se compran cosas como “software” y “hardware”, que requieren personal especializado para ponerlos en un lugar que nunca es el apropiado con gente que nunca sabe bien como usarlos, y que finalmente hacen que alguna empresa haga las cosas mejor que antes. Eso se llama “implementación”, y mi padre parece tener algún puesto de gerencia de nivel intermedio donde dice cosas como “hay que despedir a ese huevón” o “la red no funciona, cagamos”.

Aunque pensándolo bien, decir en qué consiste mi trabajo resulta igual de complicado. Bueno, me falta la Memoria de Título  (oh, ese eterno tema pendiente que remuerde mi conciencia) para ser periodista “de verdad”, pero en términos concretos creo que ya puedo considerarme uno.

“Aunque soy periodista, trabajo en una empresa de consultoría sobre tecnología,  y donde tengo que aplicar conocimientos de comunicación, procesos, flujos de trabajo, informática avanzada, diseño, redacción, programación y algunas otras cosas no del todo reconocidas por el método científico, como los rezos para pedir inspiración divina, el uso del dado de diez caras para tomar decisiones o el mirarse todos con caras de “no tengo la menor idea de lo que estamos haciendo”.

11 thoughts on “¡Trabajo, trabajo, trabajo!

  1. Definitivamente tu familia es muy rara. A quien ibas a salir tu?, al gato?
    Sin contar a las mascotas que no conosco estan todos lokos. :mrgreen:
    P.S creo que tu madre tuvo otros trabajos mas explicables… Aunque el misterio es mas atractivo

  2. Hombre, piensa que eres un tipo con suerte, peor que haber estudiado periodismo y acabar programando es haber estudiado para programar y acabar programando…

    … el cual es mi caso.

    En tu caso expandes tus horizontes y en mi caso, debo ser masoquista.

  3. :neutral: Estudie programacion y es lo que menos hago, como digo siempre, sólo bajo extrema necesidad…

    pero el periodismo no es como el 192097491824 poder?
    como era?? ammmm, que hago aqui :shock:

  4. Alia: si, pero cuando estaba en 1° o 2° basico trabajaban en eso y no habia manera de que yo lo entendiera y menos que pudiese explciarlo.

    Acatos: Mis horizontes estan demasiado expandidos, al punto en que parece que no se realmente nada de nada, solo pizcas de aqui y alla.

    Doctor PC: el periodismo ERA el cuarto poder… no creo que te interese que segun Ignacio Ramonet deberia ser el quinto, asi que no lo mencionare.

  5. Cuando chica explicar casi cualquier cosa con respecto a mi padre era extraño:
    – En qué trabaja tu papá?
    – Hace estructuras metálicas (cosa que el 90% de la gente no entendía, pero que yo decía porque eso aparecía en sus tarjetas de visita).
    – Y qué es eso?
    – mmm… básicamente hace rejas, portones, protecciones, cobertizos y todo lo que implique ‘hacer cosas con fierros’ (igual era difícil hacerles entender que mi papá trabajaba en la casa, que allí tenía su taller y que no tenía horarios fijos).

    – Qué religión practica tu papá? (y ahí yo me iba a la mierda. Me acordaba de los libros de metafísica, de las clases de yoga y del Buda gordo al que mi papá le dejaba monedas… además de todos sus discursos come curas y del hecho que siempre me eximía de las clases de religión)
    – mmm… creo que es ateo (gracias a esta respuesta me gané un sermón de media hora o más, sobre las diferencias entre un agnóstico y un ateo).

    Mi mamá en cambio era re fácil para explicar: es secretaria. Y listo. Todos veían el Japenning y sabían qué demonios era trabajar en una oficina :mrgreen:

    Saludos Boo n_n

  6. solo queria probar gravatar …. no voy a hablar de mi situacion laboral por razones claras .Espero no crausar traumas en mi hijo …..

  7. Jeje… es un buen tema… en mi familia hay tanto paño que cortar (católicos, ateos, canutos, testigos, agnósticos, masones, metafísicos y no me acuerdo qué más :shock: )

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