Una cuestión de estilo

Un reclamo rápido: Leí una columna de Max Spiess en Cooperativa.cl sobre el robo a mano armada de La Polar, y de una prueba más sobre la incapacidad absoluta del mercado de regularse a sí mismo,  donde los ejecutivos y directores solo actúan movidos por el afán de lucro desmedido sin importar nada más que sus propias cuentas bancarias (ni siquiera la supervivencia de la compañía). A medida que avanzaba por los párrafos, algo empezó a molestarme. El uso de los adverbios terminados en mente.

Max Spiess
Escribir apropiadamente es un arte que este hombre no aprendió adecuadamente y el editor simplemente no hizo su trabajo.

Stephen King predica en contra de éstos porque son un atentado al estilo.

“Los adverbios son palabras que modifican verbos, adjetivos u otros adverbios. Son las únicas que suelen terminar en -mente. Los adverbios, como la voz pasiva, parecen haber sido creados pensando en los escritores tímidos. Con la voz pasiva, el escritor expresa su miedo a no ser tomado en serio. Con los adverbios, el escritor nos dice que teme no haberse expresado con claridad, que no ha ido al punto. Creo que el camino al infierno está plagado de adverbios.”

Tiene razón. La columna de Spiess tiene 1600 palabras y 21 adverbios, nombrados en orden de aparición en esta triste muestra de edición desprolija: inicialmente, sustantivamente, inmediatamente, explícitamente, comunicacionalmente, urgentemente,  interesantemente, recientemente, definitivamente, decididamente, técnicamente, orgánicamente, periódicamente, efectivamente, dolorosamente, públicamente, gravemente, completamente, simplemente, puramente, usualmente.

Es decir, no es solamente una columna que habla repetitivamente sobre lugares comunes en relación a la fiscalización que ninguna entidad gubernamental hizo oportunamente, sino que debemos sufrir por un editor que no hizo su trabajo apropiadamente. No me vengan con la cantinela de siempre que es “lo importante es el fondo y no la forma”, porque si así fuera las minas físicamente atractivas perderían frente a las menos agraciadas (que según el mito popular tendrían mejor “fondo” y no me refiero a sus cavidades corporales sino a su seso/humor/tema de conversación. Dicho sea de paso, ese mito es falso).

Por todo lo sagrado en el mundo, no importa qué o para quien escriban, no usen jamás la palabra “interesantemente” a menos que su intención sea parecer unos peleles. Las columnas de opinión hay que editarlas. Ya lo saben, payasos. Hagan su maldito trabajo.

Escrito por Boolture

4 Comentarios en “Una cuestión de estilo

  1. ocioso Responder

    Junio 28, 2011 at 10:00

    criticando la forma en vez del fondo ? xD

    Deberias ser ing industrial en vez de periodista.

  2. abby Responder

    Junio 29, 2011 at 11:27

    toda razón, el evangelio según San King dice que los adverbios son para los pussies, la voz pasiva para los cobardes, y la mala escrita para los flojos.
    Imagino que TODOS pecamos, pero somos pocos los que nos redimimos.
    “Afortunadamente”.

  3. SpaZz Responder

    Julio 7, 2011 at 11:48

    plop
    debo decir, que esta columna me supero, en el sentido de que nunca me habia fijado en el hecho que mencionas, y no se que pensar al respecto aun, me declaro ignorante :(

    A estudiar/pensar…

  4. Charlycl Responder

    Julio 29, 2011 at 2:23

    Hay 2 cosas peores

    Que el blog, opinión u otro sitio de los periodistas presenten sus artículos con faltas de ortografía o mal uso verbal.

    Y dos, que no se pueda comentar la noticia para llamarles la atención.

    Ahora en un portal de noticias suprimieron las opciones de entregar comentarios.

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