Varias conversaciones en una

Nota: Este post está incompleto. Todavía tengo que hablar con un par de personas más. Pero me sirve para que las cosas que me han dicho hasta ahora no desaparezcan. Quizás después lo actualice.

Nota 2: Después de algunos días, este post está completo. Creo que he hablado con todas las personas con las que necesito.  

-Hay gente que no lo cree, pero yo sé que eres una buena persona. Debajo de varias capas de basura, pero eres una buena persona. Y tienes sentimientos. Mira, yo creo que las cosas con ella están muertas. Están muertas porque aunque más adelante se encuentren y se den cuenta que todavía sienten cosas el uno por el otro, ella va a volver a la paranoia. ¿Entiendes?

Muevo un poco la cabeza.

– Sí- le respondo.

¿La amas? Claro que sí. Entonces ámala. Pero ámala de verdad. El amor no es solo verla y darle besos y tirar rico. Ámala respetando que ella también tiene pena, también te echa de menos. Si la amas, no publiques todos los post que se te vienen a la cabeza. Quizás ella los lee, y quizás se siente pésimo leyéndolos. O bueno, puede que sea sabia y se aguante las ganas y no lo haga. Pero no lo sabes. Ámala y actúa en consecuencia a tu amor.

– Pero…

–  ¿Cuando fue la última vez que estuviste solo?

– ¿Solo?

– Si, solo. Sin pareja, sin amiga con ventaja, sin estar buscando a una. Solo.

– Hace tiempo.

– Claro. No puedes estar solo contigo mismo, ¿como podría estar alguien más contigo? Ella tampoco ha estado sola desde hace un buen tiempo. Pasó, ¿cuanto? ¿dos años? con un pololo y partió con el siguiente incluso antes de terminar con el primero. Pasaron otros tres años y empezó contigo sin haber terminado con el otro. Ella también tiene que pasar un tiempo sola. Tiene que recuperarse, aprender de esto. Sabes que ella te ama y te necesita ¿crees que es más difícil para ti superar casi cinco años juntos que para ella? ¿Que no ha llorado? ¿Que no te extraña? Puede que esté tranquila, pensando que tomó la mejor decisión para los dos, pero estar tranquilo no es lo mismo que estar feliz.

No sé que responder.

– Mira, tú alguna vez pensaste en terminar con ella, ¿verdad? ¿Qué pasa si tu cambias y ella no? ¿Lo aceptarías? ¿No te sentirías engañado? Si las cosas de pareja son siempre de a dos. Dale espacio, deja que reflexione, que pueda pensar en todo lo que pasa. Quizás se decida a darte una oportunidad, pero no la presiones.

Trato de decir algo, pero no puedo. Sigo en silencio.

– Ámala con todo lo que tienes si eso es lo que sientes. Pero actúa respetando eso. Mejora para ella. Aprende. Resuelve tu problema. No sé cual es y me encantaría tener la respuesta, pero no la tengo. Tienes que encontrarla tú, quizás tienes que hacer Tai Chi o irte al Himalaya o sentarte y pensar un rato hasta que te venga una epifanía. Quizás te falta Dios, que el Pulento te dé una mano, no sé.

– ¿Dios? -Eso me saca una sonrisa.

– No lo digo desde el punto de vista religioso, sino que te falta… fe. Eso es. Te falta fe. Te falta esa chispa. Fe en que todo va a salir bien. Fe en ti mismo. Eso es lo que necesitas para dejar de tener miedo. Para dejar de buscar la aprobación en otros.  ¿Sería lo mismo que te aprobara tu familia a que te aprueben cinco, diez o veinte mujeres?

-No lo sé.

– Para recuperar la fe quizás tienes que partir por aprobarte a ti mismo. Por reconocerte como ser humano. Y desde ahí partir con las personas importantes. Con tu viejo… ¿Has hablado con tu viejo?

– No.

-Bueno, quizás necesitas que tu padre te apruebe, que te apruebe como persona, como hijo. Como escritor, si eso es tan importante para ti. Que te dé permiso para escribir. Los viejos dejan su marca en los hijos, aunque creas que no. ¿Cómo era la relación de tus viejos? ¿Qué aprendiste de ellos? ¿Te has fijado que cuando un tipo le pega a sus hijos, estos harán lo mismo después a sus hijos?

– Eso dicen.

– Bueno, no sólo pasa con cosas grandes, con los golpes o algo así. También con cosas más sutiles, cosas que no sabes que están ahí porque no te has dado cuenta. Las aprendiste de ellos y forman parte de ti aunque no lo sepas, incluso aunque lo niegues.  Debe haber cosas buenas, pero también malas. Por ejemplo, que ustedes no tienen una casa. Pagan doscientas cincuenta lucas de arriendo, y podrían gastarlas en un dividendo, pero nunca van a “estar las condiciones” para tener una casa, porque tus papás nunca la tuvieron y para ustedes no existe eso de tener una casa, un lugar propio, entonces… No sé, quizás necesitas un acto de psicomagia para liberarte. O solo decidirlo. Decirte en voz alta “voy a hacer lo correcto”. Y no mandarte cagás, así de simple. No es malo que busques razones, pero puede que no las encuentres nunca. Lo que importa es que tomes la decisión, consciente y definitiva, de no volver a cometer el mismo error. Pero lucha por eso. Mientras sientas lo que sientes ahora por ella, ese amor es una razón para vivir y seguir adelante y demostrarle que aprendiste, que tratas de ser la mejor persona que puedes ser y no el tipo sin sentimientos que aparentas. Si algún día despiertas y sientes que ya no la amas, que ya no la necesitas, entonces que no esté contigo no será una razón para echarse a morir. Porque nadie se muere de amor.

-Excepto “el niño que enloqueció de amor”.

-No, ese se vuelve loco. No se muere.

– Pensé que se moría.

– ¿Se muere? No me acuerdo. Es un libro, no cuenta. Pero, en serio, el duelo tiene cinco etapas. La primera es la negación. Tú estás negando que lo que tienes con ella se acabó y está muerto y enterrado, y como te dije yo creo que es así y de verdad lo siento en el alma por los dos. Después viene la ira, y ahí no te quiero ver, porque si hay alguien que esté enojado con el mundo, con todo el mundo, eres tú… No me acuerdo de las otras, búscalas en Internet. Pero no trates de dejar de amarla solo porque todo el mundo te dice que tienes que asumirlo, el amor no se apaga con un botón. Dale espacio, arregla lo que tienes en la cabeza, usa tu amor para mejorar, no para hundirte en la miseria. Mientras sientas algo por ella, no te tires a nadie, no te engrupas a nadie, no pienses en hacerlo. Te pierdes cosas buenas en la vida porque haces huevadas tontas, y no eres huevón ¿entiendes?

Muevo la cabeza para que sepa que sigo escuchando, porque estoy mirando al infinito y no quiero que me vea llorar.

– Mira, quizás algún día ella te mande un correo o te llame para juntarse. Puede que conversen un poco y sientan que todavía hay algo entre ustedes. ¿Como esperas que llegue ese momento y ella corra a tus brazos si tu eres el mismo tipo que la hizo pedazos? Eso es lo que quieres ahora que pase, que se junten, se den cuenta lo mucho que se aman, casarse, tener muchos hijos, vivir felices para siempre. Te aseguro que eso no va a pasar, pero digamos que hay una remota posibilidad de uno en un millón. ¿Ella va a querer verte o estar contigo si eres el mismo de siempre?

– No, supongo que no.

– El meollo del asunto es que sé que tienes pena, sé que la amas porque antes de que te pateara te brillaban los ojos cuando hablabas de ella. Entonces, mientras te dure ese amor, haz algo bueno para ti y para ella con él. Lo peor que puedes hacer es empezar a salir, a conquistar minas, a vivir la vida loca. Si haces eso es que no aprendiste nada y te va a volver a pasar lo mismo. Piénsalo así: quizás si algún día se ven de nuevo, ella tiene que pensar “este es el mejor tipo del mundo” y no “este es el mismo desgraciado que me rompió el corazón”.

Pasa un rato.

-Es gracioso verte así.

-¿Así como?

– Llorando. No, no pongas esa cara. No me estoy burlando. Es que es tierno. Tan grande, con cara de malo, y ahí, con los ojos rojos y los mocos colgando, sufriendo por una mina. Eres una persona al fin y al cabo. No te digo que llores todo el día, pero tampoco trates de negar lo que sientes. Busca un espacio, un momento y llora con pataleta si quieres. Tampoco la persigas, aunque si te estás muriendo por dentro llamarla no puede ser tan malo.

Sigo en silencio.

– Quizás debas empezar desde cero. A conquistarla. Que ella sepa las cosas buenas que hay en ti. Dale tiempo, y empieza de nuevo. Pórtate bien. Eso es todo. Ella te ama. Lo sabes.  Tú la amas. Ella lo sabe. Esa es la wea más linda que hay en el Universo.

Escrito por Boolture

6 Comentarios en “Varias conversaciones en una

  1. Issa Responder

    Agosto 6, 2012 at 2:57

    Irónicamente, este es el post mas cruel pero cierto que he leído en este blog… Y concuerdo completamente con él.

  2. kurakensama Responder

    Agosto 6, 2012 at 3:07

    El post más cierto que te he leído, y la historia no es tuya sino sobre tí…. en fin. Ánimo, no hagas idioteces y cuando quieras cobrar la michelada conversada que te ofrecí, avisa.

  3. RiC Responder

    Agosto 7, 2012 at 5:38

    Hola Boo.
    Mi hermano menor estaba igual, el mismo asunto, y después de varios meses, después de escucharme horas, la cosa esta mejorando. Animo, lo que necesites házmelo saber,

  4. ed Responder

    Agosto 8, 2012 at 4:05

    Fuerza… estamos igual.

  5. Karmina Responder

    Agosto 8, 2012 at 4:18

    Primero, un hombre que abre así su corazón y sentimientos en un estado en el que muchos prefieren esconderse, considero que tiene huevos.
    Segundo, creo que debes hacer caso al comentario de no tirarse a la vida loca. No ayuda ni aporta. Lo mejor es dejar que las cosas se calmen, que tu te calmes por dentro, que te la llores toda… y después conversar, con la cabeza fría (aunque por dentro uno a veces sigue llorando).

    “Eres una persona, al fin y al cabo”… gracias por compartir esa persona con tus lectores.
    Ánimo y fuerza.

  6. Vigilante Responder

    Agosto 9, 2012 at 3:57

    Como te entiendo compadre, el año pasado pasé por lo mismo y ahora después de meses, las cosas van caminando bien nuevamente, es cierto que el tiempo es la mejor cura. Lo que sí hay que estar dispuesto a tener los huevos suficientes para aguantar. Se puede, con paciencia, pero se puede o por lo menos a mi me está resultando volver a recuperar a esa persona que perdí por mi culpa.

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