Visceral

La primera escena de Visceral es poderosa. Hay un tipo rapado al cero vendándose los puños. Golpea un saco de entrenamiento. Tiene sangre en los nudillos. Sigue golpeando. Pero no es un saco: es una mujer amarrada al techo, apresada con huincha. Está viva. El tipo sigue golpeando. Sigue. Sigue. Ya puedes ponerte de pie, y salir de la sala a hacer cualquier otra cosa más productiva, como sacarte las pelusas del ombligo. Los siguientes setenta minutos serán difíciles de soportar, porque esta película es un asco, un bodrio de marca mayor. Es deficiente en todo lo que importa en una película: guión, interpretación, montaje, edición, banda sonora, fotografía, efectos especiales. Hasta en los créditos. Me cuesta encontrar por donde empezar a explicar porqué usted no debe ver esta película que de todos modos jamás llegará a los cines comerciales y quedará relegada a los festivales de cine B.

Visceral es una producción chilena independiente de “bondage-gore”. Cuenta la historia de un boxeador fracasado que se vuelve loco después de perder una pelea, y se transforma en un torturador fetichista asesino. Que el protagonista sea boxeador es un detalle, podría haber sido abogado o vendedor de helados. Eso es muy relevante porque en una buena historia todo debe tener una razón de ser, aunque en este film pocas cosas tienen un buen motivo.

Cuando una película es gore, uno puede asumir que historia (lo que se dice argumento, inicio-nudo-desenlace, profundidad de los personajes y todo eso) no va a ser la principal preocupación del director y uno lo entiende. Sin duda sería bueno que alguien  gaste un poco de energía en un guión al menos entretenido para sobresalir del montón en este tipo de películas, pero no es el caso. Eso sí, uno espera que haya solo un hilo conductor mínimo que aglutine una escena con la siguiente, pero tampoco alcanzó para eso. Hay un manejo del tiempo caprichoso y hay que ver la película completa para entender bien qué pasó, y en qué momento (tengo mis dudas sobre si llegué a captar la secuencia en realidad o la genialidad de los saltos temporales fue demasiado para mi cerebro falto de oxígeno).

Los diálogos son escasos, casi inexistentes, y por suerte que es así, porque los actores son pésimos y tienen la misma capacidad de interpretación de una lata de arvejas. Todo se escucha forzado y falso, y parece una decisión acertada del director no dejar que hablen mucho para evitar un desastre aún mayor. La escena del tipo llamando a su madre antes de la gran pelea es de antología por lo ridícula. Los coqueteos con el canibalismo parecen tímidos y poco creíbles. La fantasía de dominación que vuelve loco al tipo es plana, poco desarrollada y aún más difícil de entender debido al efecto que le pusieron a la voz. Cualquier posibilidad de entender lo que pasa se pierde porque no se escucha (sí, así de tonto, no se escucha porque distorsionaron la voz). Imaginen a alguien que habla bajito al lado de una aspiradora encendida. Cero posibilidad de entender lo que pasa.

“¿Que importa?”, dirán ustedes. “Es una película de sangre y tripas, la historia no es lo más importante”. Estoy de acuerdo, y por eso Visceral me pareció aún más detestable. Esto es como las películas para adultos. No tienen guión, o es mínimo, solo una excusa para un despliegue visual. Entonces, ¡quiero ver ese despliegue! Si la historia es de un boxeador, pon un tipo que parezca boxeador, no uno con una ponchera gelatinosa más grande que la mía.  Fallaron incluso en la calidad de la sangre de utilería y qué decir de los órganos de las víctimas.

Pero Visceral no nos da eso. Las escenas con las chicas amarradas son caóticas, sin preocupación por los detalles, salvo el trabajo de nudos, mucho más realista que el pobre vendaje del “boxeador”. Si vas a hacer una película bondage, entonces tienes que mostrar más y mejor el proceso de amarrar a una mujer y dejarla en alguna posición extravagante, de lo contrario es como relatar un partido de fútbol enfocándose en el guardalíneas. La fotografía es irregular, creo que faltó mucho trabajo en posproducción para ajustar los colores y dar una apariencia más viva. En general el trabajo de cámara es muy simple (hay alguna escena buena en ese sentido por ahí, pero no es mucho). Pocos planos detallados, pocos ángulos.

¿Que más puedo decir, aparte de “no vea esta película”? Nada, así que “no vea esta película”, a menos que sea gratis.

Trailer

2 thoughts on “Visceral

  1. Tendré que ponerme las pilas con el curso de guión para salvar a uno de mis géneros favoritos, jaja.
    Espero tener la oportunidad de verla gratis, porque veo que no entra en la categoría de “tan mala que es buena”.
    Saludos

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