Por qué no debes ahorrar

Señores pasajeros, les habla el capitán. Por favor, pónganse los cinturones de seguridad. Estamos entrando en una zona de VERDADES DEMOLEDORAS y puede que algunos vomiten el almuerzo.

Realmente creo que no debes ahorrar. Creo que casi nadie debería ahorrar. Y te voy a explicar por qué.

Antes de seguir, tenemos que ponernos de acuerdo en algunas cosas. No estoy seguro de si estos términos son exactamente los correctos para las finanzas personales, pero no te quedes en la palabra específica, sino en las ideas que hay detrás. Ten en mente que esta es la forma en la que yo manejo mis propias finanzas (estoy predicando con el ejemplo).

¿Por qué ahorrar?

Antes de entender si vale la pena ahorrar o no, debemos primero establecer qué es el ahorro y por qué las personas ahorran. Tengo la opinión que en este tema pesan mucho más factores psicológicos que algún razonamiento más complejo.

¿Qué es ahorrar? En los términos más simples posibles, ahorrar es retirar una parte de tus ingresos y reservarlos para un gasto futuro. Puedes guardar ese dinero en un chanchito de greda, debajo del colchón* o en alguna cuenta de ahorro del banco. No es importante si es un ahorro programado (una fracción siempre igual de tus ingresos mensuales), o una suma aleatoria durante períodos también aleatorios, solo es importante que es dinero que no estás gastando a propósito.

¿Todo bien hasta acá? Sigamos.

Las personas, por lo general, tienen dos motivos fundamentales para ahorrar:

  • Contar con un respaldo económico en caso de emergencia (un gasto imprevisto de cualquier tipo).
  • Para gastar el dinero en algo específico, como unas vacaciones, hacer arreglos en la casa o cambiar el auto.

¿Por qué ahorramos? Ahorrar implica posponer el beneficio (y placer) del gasto inmediato en pos de una satisfacción mayor. Esta satisfacción puede ser la tranquilidad de saber que si ocurre una emergencia contaremos con un colchón financiero, o la satisfacción de hacer ese “gasto mayor” programado. Hagan el ejercicio y busquen en internet “Why Saving?” o “¿Por qué ahorrar?”. (Les sugiero la búsqueda en inglés porque en español los resultados son de calidad paupérrima”. En general todas las respuestas redundan en lo mismo:

  • Reparar los frenos del auto.
  • Comprarle a tu hijo un nuevo par de zapatos.
  • Reemplazar una ventana rota.
  • Llevar a tu hijo al médico cuando esta enfermo.
  • Costear un tratamiento dental.
  • Tener paz mental.

Estoy seguro que cualquier persona puede hacer un listado de 100 razones de porqué es bueno tener dinero, ese no es el punto. Además de ser ejercicio saludable de la propia voluntad -posponer una recompensa inmediata para obtener un beneficio mayor más adelante es la base de todo nuestro progreso personal- existe un motivo muy importante para ahorrar. Es la misma razón por la que compramos una vivienda en 480 cuotas. Atención y redoble de tambores:

Ahorramos porque nos han dicho que debemos hacerlo.

¿Quien nos ha dicho que debemos ahorrar? Todo el mundo a nuestro alrededor lo dice. Nuestros padres, nuestros amigos, el jefe, la polola, el señor que vende pan en el almacén. Todo el mundo parece saber que se debe ahorrar porque es obvio que hay que ahorrar, se explica por si mismo, ¿no?

¿De verdad?

El ahorro es una parte fundamental del sistema financiero. El ahorro obligatorio de parte de nuestros ingresos en los fondos de pensiones permite que ese dinero esté disponible para inversión. Esa inversión es, en términos simples, que alguien usa nuestros ahorros para financiar alguna empresa (o a otras personas, a través de créditos personales, hipotecarios, etc.).

El negocio del banco es que la gente le preste plata para prestarla a su vez (sí, cuando depositas tu dinero en el banco se lo estás prestando). El banco te paga un interés por mantener tu dinero en la cuenta de ahorro. Pero no deja ese dinero reposando en una bóveda, sino que se lo ofrece a alguien más a cambio de un interés mayor. La diferencia entre lo que el banco te paga por mantener tu dinero ahorrado y lo que le cobra en intereses a quien haya recibido el préstamo es la ganancia del banco*.

¿Simple, verdad?

La propaganda de los bancos le ha lavado al cerebro a todo el mundo, haciéndole creer que lo mejor que se puede hacer con el dinero es pasárselo a ellos para que lo cuiden y lo “hagan crecer”. Esto no es una teoría conspirativa, no es que los dueños de los bancos manipulen a los medios de comunicación, a los gobiernos o a las personas para obligarlos a hacer algo maquiavélico porque estén en medio de un plan para la dominación mundial. Simplemente se dedican a promocionar algo que les conviene, que es que las personas depositen su dinero para que ellos puedan prestarlo. Los bancos llevan haciendo esto por bastante tiempo, así que es muy probable que le hayan lavado el cerebro a tus abuelos, tus abuelos a tus padres, y tus padres a ti. Todos repiten que ahorrar es importante para ti, cuando en realidad es más importante para el banco. Dicho de otro modo: el banco se beneficia mucho más del dinero que ahorras que tú mismo.

¿Entonces, deberías gastar todo tu sueldo apenas te llega?

No. No gastar una parte de tus ingresos es una buena idea. Lo que propongo es hacer otra cosa con ese dinero, no guardarlo bajo el colchón** ni pasárselo al banco para que se lo preste a otros.

Qué deberías hacer en lugar de ahorrar

No quiero decirte cómo manejar tu vida, pero… bueno, voy a decirte como manejar tu vida. Puedes hacerme caso o no, es problema tuyo.

Programar tu gasto

¿Quieres hacer un gasto importante programado? ¿Vacaciones, un auto nuevo, comprar un departamento? (cuidado eso sí con los sueños corruptos) Lo más probable es que ese gasto sea altamente “programable”. No vas a tomarte vacaciones en cualquier momento del año, sino en una fecha definida de antemano. Si vas a cometer el error de comprar un departamento, es muy probable que pases bastante tiempo reuniendo el dinero y buscando la mejor alternativa (la menos mala, más bien), y que sepas con cierto grado de exactitud cuando ocurrirá la compra. Eso significa que sabes con un alto grado de certeza el tiempo que tienes disponible ese dinero antes de gastarlo.

Por lo tanto debes invertir con ese rango en mente. No quiero alargarme mucho sobre qué y como invertir (si alguien está interesado basta con que me pregunte y le daré algunas ideas, o puede que escriba un post sobre el tema). Una inversión tiene un plazo asociado y en la mayoría de los casos un nivel de riesgo/beneficio mucho más aceptable que un simple depósito a plazo.

Tener crédito disponible para emergencias

¿Cuanto dinero necesitas para afrontar una emergencia? Es difícil saberlo. En realidad, esto es más un estado mental que una cantidad objetiva. Habrá quien tenga millones y millones de dólares ahorrados y aún así sienta que “no está completamente preparado” para “una emergencia”. Cada uno es libre de definir qué es (y qué no), una emergencia, y cuánto necesita para sentirse tranquilo.

Lo bueno de la tarjeta de crédito es que es dinero flexible, que no vas a gastar. Es una deuda en la que solo vas a incurrir si realmente lo necesitas. Esto te da un margen para gastos de emergencia inmediatos, y en la mayoría de los casos, suficiente para cubrir una eventualidad. ¿Te robaron el notebook? Compra otro en cuotas, te saldrá mejor que tener esa plata eternamente estacionada en la bóveda del banco “por si acaso”. ¿Alguien tuvo un accidente y hay que viajar a otra región? Compra todo con la tarjeta.

¿Qué pasa si la emergencia requiere de más dinero que el cupo disponible? Buena pregunta. Depende mucho de la emergencia y que tan rápido necesitas el dinero. Recuerda que muchas cosas se pueden pagar con cheque, lo que en algunos casos te da un cierto tiempo para conseguir un préstamo (con el banco, un amigo o familiar). Es cierto: no hay ninguna forma en la que el nivel de crédito que tengas pueda cubrir cualquier emergencia. Pero tampoco puedes ahorrar tanto como para cubrir cualquier emergencia imaginable, o no estarías leyendo esto.

Asegúrate

Personalmente, creo que la mejor manera de tener tranquilidad mental es con seguros. Un seguro de vida/accidentes personales y un seguro contra incendios/explosiones nucleares/apocalipsis varios para proteger algo de valor que puedas tener. Por supuesto, la tranquilidad que da el saber que en caso de emergencia tienes todo cubierto cuesta dinero, por lo que debes elegir si prefieres invertir ese dinero por cuenta propia o si es mejor gastarlo en el seguro.

Eso es todo. Ahora ya sabes qué hacer. *** Buena suerte.

*Los bancos también ganan por la transacción de prestarte plata o de permitirte sacar ese dinero (comisiones por uso de cuenta, por retiros, por procesar pagos, etc.).

**Si ahorras dejando el dinero fuera de la banca, pierdes la inflación. De nuevo, según el país la inflación varía, pero digamos que es de 3-4% anual. Eso significa que $1.000.000 hoy equivalen a $970.000 en un año más, y a unos $860.000 en cinco años. Compras menos con el mismo dinero. Nota: La inflación a veces choca con que ciertos productos mejoran o se vuelven más baratos con el tiempo, como los computadores, los celulares o la ropa. Pero funciona bastante bien con otros productos, como el pan, el precio del transporte público o las cuotas del dividendo.

***En serio, pensé en cómo cerrar el post de forma VIOLENTA, con el equivalente escrito de una patada en las costillas. Pero no hay nada más que decir, así que eso es to- eso es to- eso es todo amigos!